The Project Gutenberg EBook of Teatro galante, by Eduardo Zamacois

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Title: Teatro galante

Author: Eduardo Zamacois

Release Date: April 9, 2015 [EBook #48670]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

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                            TEATRO GALANTE




                           EDUARDO ZAMACOIS

                            TEATRO GALANTE

                    Nochebuena.--El pasado vuelve.
                                 Fro.

                    [imagen no disponible: colofn]

                                MADRID
                  Antonio Garrido, Editor.--Goya, 86
                                 1910

                             Es propiedad.

                        Queda hecho el depsito
                           que marca la ley.

          IMPRENTA ARTSTICA ESPAOLA. SAN ROQUE, 7.--MADRID

[imagen no disponible]




                               SINFONA

                           MI PRIMER ESTRENO


Esa terrible enfermedad que los autores noveles desconocen--la inocencia
es heroica--y que yo llamo el miedo  estrenar, me mantuvo durante
muchos aos alejado del teatro. As, para decidirme  tan grave andanza,
fu preciso que los buenos amigos que entonces formaban la direccin del
teatro Romea me pidiesen una obra, asegurndome, entre veras y burlas,
que la derrota no deba intimidarme, ya que, desde Eurpides  Rostand,
no naci de mujer dramaturgo genial ni modesto fabricante de comedias
que no hubiera fracasado alguna vez. Vencido por estas discretas
razones, acept el compromiso; lo acept lleno de jbilo... y tambin de
miedo; porque, como el amor, el teatro es algo que simultneamente
asusta y atrae.

Sin otras vacilaciones, aquella misma noche trac el plan de lo que mi
obra _Nochebuena_ haba de ser; y al otro da,  las nueve de su maana,
me sent  escribir. Memorable jornada! Trabaj sin vacilaciones,
febrilmente, como empujado por el asunto; no poda detenerme; las
escenas, atrailladas, tiraban vigorosamente unas de otras, y todas de
m. Ni siquiera interrump mi labor para almorzar!... Qu angustia!...
Mi frente quemaba; la mano me dola. No importa: adelante, pronto, hacia
el final. A las seis y media en punto de la tarde, la comedia estaba
escrita.

Dos das despus comenzaron los ensayos de mesa, y muy luego, merced 
la diligencia de los actores, la obra baj  la concha.

Ah! Yo, que he asistido  tantos ensayos, crea entonces aventurarme
por un mundo nuevo. Qu emocin tan rara, tan intensa, tan exquisita,
la de ver y oir, hechas carne y voz, las ideas que horas antes sent
discurrir cautelosamente por mi cerebro! Cmo se abultaban y afirmaban
las escenas, cmo el arte flexible de los comediantes daba relieve 
ciertas frases y cmo, entre ellos, las pausas adquiran un valor
precioso, definitivo, nunca imaginado por m!... S; es preciso haber
ensayado--porque en los ensayos, al autor le parece hablar consigo
mismo--para comprender que el arte del comediante es un arte diablico
que  veces aligera lo que pareca pesado, y otras, magnifica y llena
de luz lo que, sobre el papel, se nos antojaba menguado y obscuro, y
desle, en fin, por toda la obra, una emocin nueva, penetrante,
caliente y triunfadora, de humanidad.

Esto ocurra en los ltimos das de 1908.

Lleg, al cabo, la noche del 23 de Diciembre, fecha de mi estreno. Los
peridicos haban propalado la noticia de mi aventura; grandes carteles
decan mi nombre, y en insolentes letras rojas, que me abrasaban las
pupilas, el ttulo de mi comedia: _Nochebuena_. La lluvia que caa,
abundante, contribuy, sin duda, ms que yo mismo,  llenar el teatro;
invada las localidades un pblico nutrido y selecto; el temible todo
Madrid de los estrenos all estaba saludndose familiarmente con la
mano, desde un extremo  otro del pequeo saln. Un acomodador vino 
decirme, con una sonrisa de felicitacin, que no haba billetes.

Y yo, lejos de regocijarme vanidosamente, me acongojaba pensando que
todos aquellos espectadores haban adquirido en la taquilla el derecho 
rechazar mi obra y  significarme con sus siseos  la correccin glacial
de su silencio, que lo haba hecho muy mal...

La batalla iba  empezar. El batiente de una puerta se cerr con
estrpito, y o una voz que gritaba imperativa:

--Que no entre nadie! Aqu no debe entrar nadie!...

Aquella orden me di  comprender que entre el pblico reunido all
para juzgarme, y yo, reo confeso del grave delito de escribir comedias,
haba un abismo. Con lo que mis zozobras empeoraron. Para disfrazar un
poco mi inquietud, trat de fumar; dnde haba puesto las cerillas?...;
las busqu intilmente, metiendo varias veces la mano en el mismo
bolsillo; no las hall; el cigarro concluy por romperse entre mis dedos
trmulos...

Los comediantes, mis amigos, mis defensores, mis aliados fervorosos en
aquella hora terrible, me rodearon.

--No se asuste usted--repetan--; hay que ser valiente; aqu estamos
nosotros...

Yo les abrazaba, sintindome unido  ellos por uno de esos carios
fraternales que slo sabe tejer entre los hombres el peligro.

Ramona Valdivia, la excelente actriz, vestida ya para salir  escena, me
estrech las manos. Pobrecilla!... Las suyas, fras estaban como las de
una muerta.

--No tenga usted miedo--dijo--; ya ver usted; la obra es muy bonita...

Y yo, inconsciente, ridculo, grotesco tal vez, replicaba tutendola:

--T... eres la que no debe tener miedo. Si t... si usted... no me
salva, soy perdido.

Cerca de m andaban tambin Adriana Corona y Pilar Ezquerra y Amparo
Montalt... y todas eran  prodigarme palabras de energa y de
optimismo.

Moreno, el apuntador, estaba en la concha; el electricista, en su sitio;
un traspunte pas diciendo la frase:

--Prevenidos! Se va  empezar!...

Especie de alerta que obliga  santiguarse  las mujeres.

Hubo un silencio; son un timbre; el teln se alz lentamente sobre el
resplandor de la batera... y ante mis ojos qued abierto, como una
fauce fiera y enorme, ese abismo donde tantas obras y tantos autores han
perecido.

A mi alrededor, las actrices se persignaban, y luego, valerosamente,
salan  escena. Iban resueltas, llenas de entusiasmo, vibrantes de
orgullo, como soldados que corriesen  la defensa de una barricada; y
todo mi amor y todo mi agradecimiento las segua.

La primera escena pas bien; despus, cierta frase obtuvo un murmullo
de estimacin; poco  poco, la obra iba conquistando simpatas,
enlazando los nimos en el hilo de la misma emocin, imponindose. Al
fin, el aplauso tan deseado estall.

Pero yo no lo o.

--Qu dicen? Qu quieren?--repeta furioso.

Y Jernimo Gmez, que me acompaaba, exclam riendo:

--Pero, se ha quedado usted tonto, hombre de Dios? No oye usted que
aplauden?...

As era, en efecto; lo que no impidi que aquella memorable jornada
dejase en mi nimo, ms que el disculpable engreimiento de una pequea
vanidad satisfecha, una emocin de miedo. No obstante, he vuelto 
estrenar; porque el teatro, ya lo dije antes, es como el amor, que
asusta, pero atrae...

El ttulo de TEATRO GALANTE que doy al presente volumen, responde  la
ndole especial de las tres obras en l reunidas. Recuerdo que la
crtica crey ver en ellas mi propsito de formar un gnero
particularsimo, atrayente, de aventureros y cortesanas. Confieso que no
hay tal: el artista, cuando produce, no puede ser deliberadamente ni
religioso, ni escptico, ni conservador, ni iconoclasta, sino que, al
producir, lo hace sin prejuicio alguno, segn su temperamento, , mejor
an, conforme el estado especial por que atravesaban sus nervios en el
momento febricitante de la produccin. Por lo que no es raro verles
contradecirse  cada paso, ni ms ni menos que la misma Naturaleza,
maestra en toda laya de inconsecuencias y paradojas.

As, si las heronas de mis pobres comedias pertenecen  ese
_demi-monde_ que tent  Dumas, fu porque, al coger la pluma, la
inspiracin, caprichosa y arisca siempre, deriv hacia l. Diciendo
esto, no trato de disculparme, s de consignar un hecho. En ltimo
trmino, seguro estoy de que entre Ellas, las deseadas de una noche,
el artista puede descubrir grandes bellezas, por lo mismo que, bajo la
frivolidad de sus sombreros empenachados y de sus vestidos de encajes,
late sagrado, perenne, el inmenso dolor de no ser estimadas...

Y la Belleza es, generalmente, espuma de Dolor.

=Eduardo Zamacois=

_Madrid, Abril, 1910._




NOCHEBUENA

COMEDIA EN UN ACTO

Estrenada en el TEATRO ROMEA la noche del 23
de Diciembre de 1908




                                REPARTO

PERSONAJES                         ACTORES

ALICIA, veinticinco aos         Srta. Valdivia.

ELENA, veinticinco dem          Sra. Ezquerra.

VICTORIA, diez y ocho dem            Montalt.

NGELES, cuarenta y cinco
dem (viste de negro y con
gran modestia)                        Corona.

CONSUELO (criada joven)               Esterg.

MARTA                                 Envid.

ROBERTO, cuarenta aos (hombre
de mundo)                        Sr. Brochado[A].

[A] Habindose separado poco despus de la compaa el seor Brochado,
se encarg de este papel el Sr. Palacios.

                             POCA ACTUAL

                 _Derecha  izquierda, las del actor_

Se recomienda  las actrices una gran distincin de ademanes, y en sus
trajes y sombreros una elegancia algo llamativa.

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                   *       *       *       *       *




                              NOCHEBUENA




ACTO NICO


     Gabinete en casa de Alicia. A la izquierda y al fondo, puertas. A
     la derecha, un balcn. Chimenea encendida  la izquierda. Telfono.
     Los muebles sern elegantes y muy modernos. Decorarn la pared
     cuadros de bazar, retratos, etc. Un verdadero gabinete de
     _cortesana_, en donde todo ser bonito, un poco barroco y frvolo,
     con esa frivolidad de las casas amuebladas de prisa.

     Al levantarse el teln no hay nadie en escena. Luego aparecen por
     la izquierda Alicia y Marta; detrs, ngeles, que se sentar junto
      la chimenea y guardar durante las dos primeras escenas una
     actitud indiferente.

     Es de da.




ESCENA PRIMERA

ALICIA, NGELES, MARTA



ALICIA

(_Risuea, envolvente_). Pues ya le digo  usted: hoy, imposible...
Demasiado sabe usted cmo vivimos todas nosotras los quince ltimos das
de mes.

MARTA

S, s...

ALICIA

De milagro, verdad?... Adems, estas fiestas pascuales traen consigo
tantos gastos...

MARTA

Entonces, dice usted que vuelva...

ALICIA

A primeros de ao.

MARTA

El da dos?

ALICIA

S; es decir, espere usted: el da dos es...

MARTA

Sbado.

ALICIA

Justamente. Sbado, domingo... Venga usted el cinco: el martes.

MARTA

Bien, bien.

ALICIA

Vaya usted tranquila, eh?...

MARTA

Por Dios, seorita Alicia, acurdese usted de m!

ALICIA

S, mujer.

MARTA

Ya sabe usted que son cuatrocientas veinticinco pesetas.

ALICIA

S.

MARTA

Doscientas pesetas del sombrero violeta con amazonas blancas.

ALICIA

Cien pesetas del negro.

MARTA

Cien del azul.

ALICIA

Y veinticinco por la compostura de la gorrilla. Estamos de acuerdo.

MARTA

Eso es. Conque, seorita, la deseo  usted una Nochebuena muy buena, muy
alegre.

ALICIA

Gracias, Marta. Que pase usted felices Pascuas.

MARTA

Un recadito al seor marqus.

ALICIA

Gracias.

MARTA

Y... hasta el ao que viene!

ALICIA

El da cinco.

MARTA

Ya lo s, el martes... Adis, seorita Alicia. (_Ya desde la puerta, 
ngeles._) Pselo usted bien.

NGELES

(_Displicente_). Adis.

ALICIA

Adis, adis... (_Levantando la voz._) Consuelo!... Acompaa  esta
seora.

(_Alicia se detiene  retocarse los cabellos ante un espejo. Pausa._)

NGELES

Bien ha machacado, bien. Pens que no se iba!




ESCENA II

ALICIA, NGELES, CONSUELO


CONSUELO

(_Aparece por la puerta del fondo_). Seorita, esta tarjeta.

ALICIA

Nada ms?

CONSUELO

Con seis botellas de _champagne_.

ALICIA

Eso, ya es algo.

CONSUELO

Quiere usted verlas?

ALICIA

Para qu? Djalas en el comedor. Oye... se fu el hombre que las
trajo?

CONSUELO

S, seorita.

ALICIA

Le diste propina?

CONSUELO

Dos pesetas.

ALICIA

Bien. (_Se dirige hacia la chimenea._)

NGELES

De quin son esas botellas?

ALICIA

Del marqus. (_Le da la tarjeta._)

NGELES

Ya!...

ALICIA

(_A Consuelo, que habr permanecido cerca de la puerta y que har ademn
de marcharse_). Oye, Consuelo...

CONSUELO

Seorita.

ALICIA

Da luz. (_Vase Consuelo._)




ESCENA III

ALICIA y NGELES, sentadas delante de la chimenea.


NGELES

Recibiste muchos regalos?

ALICIA

Muchos. Un pavo, dos capones, y de mazapanes, turrones y almendras,
quince  veinte kilos. Tengo buenos amigos.

NGELES

Bah, los hombres!

ALICIA

Psch!...

NGELES

Para la mujer que, como t, est en moda, no hay hombre malo. Pero,
despus, despus...

ALICIA

Es verdad. (_Recobrando su vivacidad._) El fro promete pegar de firme
esta noche. Demonio!... Luego, esta chimenea maldita no calienta.

NGELES

Yo prefiero el brasero clsico.

ALICIA

Y acaso tengas razn.

NGELES

Adems, estas chimeneas gastan mucho.

ALICIA

Bastante.

NGELES

Cunto te cuesta la tuya?

ALICIA

No s... unas dos pesetas diarias...

NGELES

Qu horror!

ALICIA

S... Pero, bah!... Una chimenea abriga ms, mucho ms que una amistad,
y suele costar bastante menos. (_Re._)

NGELES

A quin se lo vienes  decir! (_Pausa._) Dnde cenas esta noche?

ALICIA

Aqu.

NGELES

Con tu marqus?

ALICIA

S. Tambin espero  Roberto; pero si viene estando el otro, Consuelo le
despedir. Es cosa convenida. El marqus se marchar entre doce y una de
la maana, como siempre, y  las dos vendr Ricardito.

NGELES

Tu beb.

ALICIA

Mi _Beb_; el nio de mi alma, mi juguete.

NGELES

Tu juguete!... (_Re con risa desengaada y bondadosa._) Tu
juguete!... Yo tambin,  tus aos, tuve juguetes de esos.

ALICIA

Y se rompieron?

NGELES

Todos.

ALICIA

Ricardo no es de esos. Me quiere; yo, que conozco bien  los hombres, te
lo aseguro. Me quiere. Si le vieses!... Pobre _Beb_! Cuando rio con
l y le amenazo con despedirle, se echa  llorar.

NGELES

Con tal que luego, cuando seas t la que llore, l no se ra!...

ALICIA

No.

NGELES

Qu edad tiene?

ALICIA

Diez y ocho aos. Un amorcillo!

NGELES

Estudiante?

ALICIA

S.

NGELES

Y de ac? (_Haciendo resbalar el pulgar sobre el ndice._)

ALICIA

Ni un cntimo.

NGELES

(_Sonriendo_). S, mozo y pobre, debe de ser bueno. S, mira... acaso
aciertes... Porque en diez y ocho aos no ha tenido tiempo de aprender 
ser hombre. Y eso que en esto, como en todo, hay precocidades, nios
prodigios...

ALICIA

Ya, ya...

NGELES

Nunca te ha pedido dinero?

ALICIA

Nunca.

NGELES

Porque tambin los hay...

ALICIA

Tambin. (_Pausa._) Te advierto que siento hacia Ricardo, ms que un
verdadero amor de amante, una pasin espiritual de madre, de protectora.
Me gustara aconsejarle, orientarle, dirigir su vida, servirle  la vez
de timn y de escudo. T conoces las fiebres sensuales de los diez y
ocho aos. Pues bien: muchas noches esquivo sus labios y le obligo 
trabajar. Te sabes tus lecciones de maana?--le digo--. No?... Pues 
estudiarlas ahora mismo. Quiero que estudies, que subas, que brilles en
tu carrera. No olvides que soy ms vieja que t y que, el tiempo
andando, puedo necesitar de ti. Y el pobrecillo coge sus libros...

NGELES

Pero tiene sus libros aqu?

ALICIA

Los suyos, los que su padre le compr, claro es que los tiene en su
casa. Pero yo le he comprado otros iguales. (_Re._)

NGELES

Loca!...

ALICIA

S, estoy loca por l y en l vivo. Pero hay nada ms hermoso, ms
consolador que vivir fuera de nosotras mismas?... Mientras l estudia,
yo, sentada  su lado, leo y pienso en la dulzura de tener un hijo.
Algunas veces interrumpe su trabajo para preguntarme: Y despus?
Cmo _despus_?--le contesto fingindome muy irritada--; despus te
marchas  tu casa. Pobre _Beb_, y qu esfuerzo me cuesta despedirle!
Pero no quiero verle plido ni cado. Su madre, su misma madre, estoy
cierta de que no le cuida ms que yo. No te reirs, ngeles?

NGELES

No, no... por qu?

ALICIA

No te reirs si te digo que, donde ms me gusta besar  Ricardo es en
los cabellos?

NGELES

No, hija ma; tus confesiones no pueden moverme  risa.

ALICIA

Ya lo s.

NGELES

Disparate! Al contrario!... No comprendes que todas esas emociones
que ahora constituyen para tu almita joven una novedad, son, para mi
alma, ya vieja y desengaada, un recuerdo?

ALICIA

Tal vez...

NGELES

Por el camino que t ahora recorres, pas yo cantando hace treinta aos.
Yo tambin, pobre Alicia, tuve mi amor, mi Ricardo... y como t, yo
le animaba  estudiar,  ser hombre,  ser rico...

ALICIA

Y muri?

NGELES

Peor que eso. Se cans de m. (_Todo esto lo dir ngeles gravemente,
pero sin llorar._)

ALICIA

Tienes razn; fu mucho peor.

NGELES

En fin... Bien est as!... Porque esos desengaos tempranos son para
nuestro espritu una especie de vacuna moral que luego nos preserva de
esos grandes golpes que, juntamente con la vejez, con los aos blancos,
nos trae la vida. Yo no tengo alegras, es cierto, pero tampoco sufro
penas graves. Mi Antonio...

ALICIA

Es verdad!... Perdona, no me haba acordado de preguntarte por l...

NGELES

Mi Antonio es un pobre pintor de puertas y ventanas, ya lo sabes... Te
he dicho que es jorobado, verdad?... Tampoco es un nio... No me
importa!... Yo, que conoc en mis verdes primaveras  tantos reales
mozos, me es indiferente... es ms... acaso me gusta... que mi
compaero de ahora sea feo y desdichado.

ALICIA

Eres original!

NGELES

S, porque as me quiere ms y le hallo ms mo. Es un inferior, bueno y
dcil,  quien domino con un simple fruncimiento de cejas. En mi casa,
con sus techos abohardillados y sus suelos desnudos, en mi pobre casa
fra, yo soy la reina. Ahora, cuando yo llegue, encontrar la lumbre
encendida, la mesa puesta... y un beso, lleno de lealtad, para mis
labios. Oh!... A m, que fu tan caprichosa, slo me interesa de los
hombres la bondad; acaso porque la experiencia me ha enseado que
nicamente los hombres muy feos suelen ser buenos...

ALICIA

Nosotras tambin somos buenas, verdad?

NGELES

Si no hubisemos sido inocentes, si no hubisemos credo en la lealtad
del que nos burl, estaramos donde estamos? Mira... Las mujeres slo
se inclinan  ser malas cuando empiezan  creer que los hombres son
buenos.

ALICIA

Cmo me gustara vivir sola, sin ver  nadie,  nadie!

NGELES

(_Burlona_). Nada ms que  Ricardo.

ALICIA

Claro es...

NGELES

Naturalmente! Pero no te fes, porque la vida tiene ironas terribles.
A tu edad soamos con el amor de un Adonis, y luego, en la vejez,
gracias que contemos con la amistad de un jorobado.

(_Suena un timbre._)

ALICIA

Ah est el marqus.

NGELES

Me voy.

ALICIA

No, no... espera.

NGELES

Me parece que no es tu marqus.

ALICIA

Aguarda... calla... (_Pausa._)

NGELES

(_Bajando la voz_). Es voz de mujer.

ALICIA

S.

NGELES

Tienes muchos acreedores?

ALICIA

Muchos... oye... (_Pausa._) Discuten...

NGELES

Ya, quien sea se fu.

ALICIA

Saldremos de dudas. (_Apoya un timbre._)




ESCENA IV

ALICIA, NGELES, CONSUELO


CONSUELO

Llamaba usted?

ALICIA

Quin era?

CONSUELO

(_Sonriendo_). La modista.

ALICIA

Quera...

CONSUELO

S.

ALICIA

Es horrible!

NGELES

La debes mucho?

ALICIA

No... qu s yo!... Unas doscientas pesetas.

NGELES

Vamos...

ALICIA

Y se la ocurre cobrar hoy, precisamente hoy...

NGELES

Es lgico!... Hoy, que es Nochebuena!

ALICIA

S... hoy, que no tengo una peseta!

CONSUELO

Yo la dije que no estaba usted en casa; pero ella haba visto en el
perchero el impermeable de la seorita, y repuso: Qui, nia, esa no
cuela! Cmo que no cuela?--la repliqu yo. Y ella dice: Y esto?

ALICIA

Claro!

CONSUELO

Entonces, voy y la digo, bajando la voz, as como si depositara en ella
una confianza muy grande... Usted me comprende? (_Re._)

NGELES

No eres tonta, no!

CONSUELO

Conque la digo... Bueno, la seorita Alicia est en casa, pero no se la
puede molestar ahora... porque hay un seor, que es ttulo!... Venga
usted otro da. Y se fu... se fu echando demonios por la boca.

NGELES

A la portera se lo habr ido  contar.

ALICIA

Canastos con la gente!... Se han credo que soy una sucursal del Banco.

CONSUELO

Me necesitan ustedes para algo?

NGELES

Qu hora ser?

ALICIA

(_Consultando el reloj de su pulsera_). Van  dar las ocho. (_A
Consuelo._) Cmo va la cena?

CONSUELO

Ya est hecha.

ALICIA

Y la cocinera?

CONSUELO

Se march  media tarde.

ALICIA

Y Concha?

CONSUELO

Tambin.

ALICIA

Y sin decirme nada! Valiente frescura! Estas criadas con familia son
insoportables. Ah! Te lo aseguro... En lo sucesivo, todos mis
servidores han de ser incluseros. (_A Consuelo._) Ya sabes que el
marqus cena conmigo.

CONSUELO

S, seorita.

ALICIA

Coge el veladorcito del comedor y ponlo aqu, delante de la chimenea.
Despacha volando, que es muy tarde.

CONSUELO

Pongo dos cubiertos?

ALICIA

Pues no acabas de oir que el marqus cena aqu?

CONSUELO

Ah! Voy en seguida. (_Vase._)

ALICIA

(_A ngeles_). Ven; para no estorbar  la muchacha, nos sentaremos ah.

(_Se sientan  la derecha. Mientras hablan, Consuelo entra y sale,
aderezando la mesa._)

NGELES

Qu lindas zapatillas llevas!

ALICIA

(_Con terror cmico_). Cllate, por Dios!

NGELES

Por qu?

ALICIA

Podra aparecer el zapatero.

NGELES

Cmo! No estn pagadas?

ALICIA

No.

NGELES

Demonio de chiquilla!

ALICIA

Qu quieres?

NGELES

Y la alfombra?

ALICIA

Eh?

NGELES

Tampoco est pagada?

ALICIA

Tampoco.

NGELES

(_Con admiracin cmica_). Hija ma, te admiro!

ALICIA

Me admiras?

NGELES

Sinceramente. Puedes decir que vives sobre un volcn.

ALICIA

No comprendo cmo hay personas que no tengan trampas.

NGELES

Pero, las hay?...

ALICIA

Eso me pregunto yo. Porque el presente es algo tan flaco, tan
inconsistente, que no slo vive de lo pasado, sino que necesita pedirle
prestado, y pedirle mucho, al porvenir.

NGELES

As es. Di... Nos veremos maana?

ALICIA

Qudate  cenar.

NGELES

Con mucho gusto, pero no puedo; ya sabes que Antonio est esperndome.

ALICIA

Que espere! Qudate. Aunque el marqus venga, puedes acompaarnos.
Luego te vas.

NGELES

Si precisamente me gustara cenar aqu por eso, por acompaarte; porque
me parece que tu marqus no vendr.

ALICIA

Crees?

NGELES

Creo que no vendr. Es Nochebuena.

ALICIA

Y qu?

NGELES

Que es una noche excepcional en la que los maridos no suelen salir de
casa.

ALICIA

No me lo digas.

NGELES

Toma! (_Pausa. Suenan del lado del balcn y muy distantes, cual si
pasasen por la calle, zambombas y tambores._) Oyes? Nochebuena!

ALICIA

S, el marqus vendr, le conozco bien! Vendr tosiendo y renegando del
rema, pero vendr. Y si no viene, peor para l! Vendr Roberto... y
despus vendr Ricardo...

NGELES

Mujer prevenida...

ALICIA

Vale por muchas.

(_Suena un timbre._)

NGELES

Han llamado.

ALICIA

Ah est el marqus. Qudate. Te quedars?...

NGELES

No, no...

ALICIA

No te dejo salir... No te dejo salir...




ESCENA V

ALICIA, NGELES, ELENA, VICTORIA, que aparecen con gran algazara de
voces y risas


ELENA

Alicia!

ALICIA

Elena...

VICTORIA

Somos nosotras.

ALICIA

Qu tal? Qu buena sorpresa! (_Se besan._)

ELENA

Cmo sigue usted?... (_A ngeles._)

NGELES

A sus rdenes. (_Se dan las manos._)

ELENA

Muchas gracias.

ALICIA

(_A Victoria, por ngeles_). Ustedes se conocen?

VICTORIA

No recuerdo...

ALICIA

Mi amiga Victoria, mi amiga ngeles...

NGELES

Tengo una verdadera satisfaccin...

ALICIA

Sentaos, sentaos... De dnde vens ahora?...

VICTORIA

De correr medio Madrid.

ALICIA

En coche?

ELENA

Qui! A pie...

VICTORIA

A pie, democrticamente. T no has salido hoy?

ALICIA

Ni ayer.

ELENA

Haces mal. Las calles estn animadsimas; si llegas  venir con
nosotras, pasas un buen rato.

VICTORIA

Tienes cigarrillos?

ALICIA

S.

VICTORIA

Vengan.

ALICIA

Cmo los queris? Los hay de varias pintas: turcos... egipcios...

VICTORIA

Nos es igual. Para qu echrnoslas ahora de exquisitas, si no hay
hombres delante?

NGELES

Tiene usted razn.

ALICIA

(_Que habr vuelto  sentarse_). Tomad. (_Todas fuman menos Elena._)

VICTORIA

Enciende t.

ELENA

Gracias, yo no fumo.

ALICIA

Pues, si he de ser franca con vosotras, debo deciros que en estos das
no me atrevo  salir  la calle porque tengo varios _enemigos_...
comprendis?

VICTORIA

Perfectamente.

ALICIA

Vulgo, _ingleses_...

ELENA

Ni media palabra ms.

VICTORIA

Pero es una tontera dejar de salir  la calle por que se tengan
acreedores!... Qu hara yo entonces?

ELENA

Y yo?

VICTORIA

Acabaramos por envidiar la suerte de las monjas.

NGELES

Todo anda muy mal; no hay dinero.

VICTORIA

(_A Elena, y con marcado inters_). Oye... Mariano, el marquesita, te
llev dinero anoche?

ELENA

No!

VICTORIA

Yo le vi  medioda, en la calle de Alcal, frente  las Calatravas, y
al pasar  su lado, muy disimuladamente, le tir un pellizco. Vers...
Sigo andando, y al llegar  la esquina de Fornos, mi buen Mariano me
alcanza. Cmo ests, Victoria? Vaya usted al cuerno--le digo--; lo
que ha hecho usted con mi amiga es una porquera.

ELENA

Se quedara tan fresco. Es una lechuga!

VICTORIA

Qui! Se puso un poco colorado y me dijo: Vers  Elena?--S que
la ver.--Pues dila que esta noche (por anoche) la mandar doscientas
pesetas.

ELENA

T las has visto?... Pues yo tampoco!

VICTORIA

Qu indecente!

ALICIA

Gentuza...

NGELES

La culpa de todo la tiene la falta de dinero.

VICTORIA

S, seora; la madre del cordero es esa.

ELENA

Yo no soy vieja, y, sin embargo, recuerdo que antes los hombres no eran
as: tenan ms alegra, ms dinero...  ms coraje para gastarlo... No
s!

NGELES

Todo va de mal en peor.

ALICIA

Yo tampoco soy vieja, y... qu diablos!, el primer ao que estuve en
Madrid ahorr ms de cinco mil duros; y ahora, en cambio, tengo la mitad
de mis trajes empeados.

VICTORIA

Y la otra mitad se la debes  la modista. Todas iguales!

ELENA

Yo conozco  la _Valenciana_, y  Pepa _la Sorda_, que ya estn ricas y
que seguramente no valieron de jvenes ms que nosotras.

NGELES

Y Julia, la _Senadora_?

VICTORIA

Y Antonia, la _Estira_?

ELENA

Toma! Y, como esas, un ciento. Y fu ninguna de ellas ms guapa que t
 que yo  que sta?... (_Por Alicia._) Aqu, doa ngeles, puede
decirlo...

NGELES

Yo creo que los hombres fueron y sern siempre iguales.

VICTORIA

Alegrmonos por nuestras hijas!...

NGELES

S, iguales... y eso que  mi edad, como podis suponer, ya nadie me
mira. Pero comprendo que los hombres que para m son de hielo, para
vosotras sean de brasa. Natural! Lo que sucede ahora es que hay mucha
hipocresa, mucho vicio oculto...

ALICIA

Muchsimo.

ELENA

ngeles dice bien. No es que ahora haya menos alegra  menos dinero 
menos calaveras; los hombres no pueden ser peores de lo que son. Lo que
ocurre es que hay una epidemia de seoras _diletantis_, que aman por
_sport_.

ALICIA

Ve alguna de nosotras al conde Ramiro?... No. Desde que se puso en
relaciones con la esposa de...

ELENA

Calla. Y qu lstima de hombre! No he conocido otro ms generoso.

VICTORIA

Y Perico Lpez?

ELENA

Otro que tal. Y Vctor Aguado?

ALICIA

Lo mismo.

NGELES

Y como esos, otros cien y otros cien. Es lo que yo digo: antes haba
menos hipocresa; antes, los hombres necesitaban una distraccin y la
buscaban entre nosotras. Ahora...

VICTORIA

Ahora la rebuscan entre las esposas de sus amigos.

NGELES

Ni ms ni menos.

ALICIA

Decimos que no hay hombres! Sabis por qu?

VICTORIA

Porque nos les quitan las solteritas ociosas y las malas casadas.

ELENA

Como esas no piden dinero!

ALICIA

Pues las prefieren, aunque no sean tan guapas ni tan agradables como
nosotras.

VICTORIA

Pero quin iba  pensar que nuestro porvenir iban  echarlo  perder
las mujeres decentes?

(_Todas ren._)

ELENA

(_Mirando su reloj_). Horror! Las ocho y media.

VICTORIA

A m me aguardan  las nueve.

ELENA

Y  m.

NGELES

Yo, tambin me voy.

(_Todas se levantan._)

ALICIA

(_A Elena_). Esperas  Juanito?

ELENA

S. Y t?

ALICIA

Yo ceno con el marqus.

VICTORIA

Aqu?

ALICIA

S. Cuando llamasteis cre que era l.

VICTORIA

Yo tambin ceno en casa.

NGELES

(_A Alicia_). Me parece que tu marqus no viene.

ALICIA

(_Displicente_). Y dale! Pues, si no viene el marqus, vendr Roberto.
Tanto monta!

VICTORIA

Pero  cuntos amigos esperas esta noche?

ALICIA

A dos.

NGELES

Embustera! A tres...

VICTORIA

Y luego me llaman loca  m!

ELENA

(_A Alicia_). Haces bien, hija ma. Parodiando una frase de Dumas, 
propsito del matrimonio, podramos decir que la vida es para la mujer
una cruz tan pesada, que para llevarla necesitamos que nos ayuden tres
hombres... y,  veces, ms...

VICTORIA

Y con todos nunca tenemos dinero! Ea, vmonos!

ALICIA

Adis, preciosa. Vaya, adis.

ELENA

Adis. (_A ngeles._) Usted se queda?

NGELES

No. Saldremos juntas.

ELENA

(_A Alicia_). Vas maana  Apolo?

ALICIA

No s todava.

VICTORIA

V, mujer.

ALICIA

Ya veremos. Tienes palco?

ELENA

S.

VICTORIA

Tambin hay que ir  Eslava. Preparan una Inocentada estupenda.

ELENA

Bien, adis.

NGELES

Hasta maana.

ALICIA

Adis...

(_Suena el timbre._)

NGELES

Tu marqus.

ALICIA

O Roberto.

VICTORIA

O un representante de las islas Britnicas. Maldito archipilago!...
(_Pausa. Se oye un murmullo como de lucha y el ruido de una silla que
cae al suelo._)

CONSUELO

(_Desde dentro y sin que haya enfado en su voz_). Demonio de hombre!
Estse usted quieto. Estse usted quieto!...

ALICIA

Debe de ser Roberto.

VICTORIA

Quien sea trae prisa.

(_Todas avanzan un poco hacia el proscenio, en actitud expectante._)




ESCENA VI

DICHAS y ROBERTO. (Viste gabn y sombrero de copa. Trae una zambomba
descomunal.)


ROBERTO

Alicia!... Mi Alicia!... (_Toca la zambomba. Todas ren._)

ALICIA

Es incorregible!

VICTORIA

Y pensar que tiene cuarenta aos!

ELENA

Tocando la zambomba! Un diputado  Cortes!

ROBERTO

(_Entregando la zambomba  ngeles con gravedad cmica_). Seora...
Pero vivs todas aqu?... Estoy en Citeres  en la isla de Itaca? Yo
pierdo el seso, con la alegra!... Permitidme, nuevo Telmaco, que os
estreche sobre mi corazn... (_Las abraza con efusin exagerada._)

ELENA

Eres un botarate!

ROBERTO

Que est loco por ti... y por ti... y por ti tambin.

VICTORIA

Por todas.

ROBERTO

(_Siempre con ademn reposado y enftico_). T lo dijiste, en dos
palabras de suprema elocuencia: Por todas!... Qu penetracin tan
admirable, tan rpida! Hijas mas! (_Vuelve  abrazarlas._)

VICTORIA

(_Tocando la zambomba_). Msica, msica!...

ROBERTO

Y t, Alicia...

ALICIA

(_Aparentando enfado_). Djame en paz!

ROBERTO

Alicia la dulce, Alicia la cordera...

ALICIA

Te digo que no me hables.

ROBERTO

Ests irritada conmigo?

ALICIA

Mucho.

ROBERTO

Por qu?

ALICIA

No tengo ganas de conversacin.

ROBERTO

Me despides as, tan secamente, porque en la penumbra del pasillo he
cometido la ligereza de pellizcar  tu criada?

ALICIA

Ah! Conque la pellizcaste?

ROBERTO

Completamente.

ALICIA

Me encanta tu frescura!

ROBERTO

O es porque adivinas que vengo  decirte que no puedo cenar contigo?

ALICIA

S que lo vas arreglando.

ROBERTO

Pobrecilla!... Ya veo la mesa, la mesita blanca... con dos cubiertos...
Uno para t para m el otro...

ALICIA

Pues, la verdad; aunque s lo zascandil que eres, te esperaba.

ROBERTO

Lo veis?... Me esperaba... lo os?... Me esperaba! Y su corazn
brincaba gozoso con mi recuerdo. Pero, seor!... Es posible que  mi
edad se inspiren todava pasiones as?...

VICTORIA

Admirable!

ELENA

Demonio de hombre! Revienta si habla en serio!

ALICIA

Pero te quedas  no?

ROBERTO

Imposible, Alicia.

ALICIA

Cenas en tu casa?

ROBERTO

S.

ALICIA

Qu lstima!

ROBERTO

Compadceme. Un odioso banquete de familia.

NGELES

Le compadecemos  usted.

ROBERTO

Hay motivos: la esposa  la derecha, los suegros enfrente... ( los
suegros, ya es sabido, siempre les tenemos enfrente) y repartidos
alrededor de la mesa familiar, cuadas, sobrinitas... No quiero
pensarlo!... Pero, en fin (_abrazando  Alicia_), maana vendr..

ALICIA

Por la tarde?

ROBERTO

S.

ALICIA

A las cuatro?

ROBERTO

A las cuatro.

ALICIA

Pero, suelta!... Hombre ms pegajoso...

ROBERTO

Vendr, vendr ms enamorado de ti que nunca... y en tus ojos tomar el
desquite de lo que hoy he de sufrir. Hoy, maana... es igual... no es
cierto?... Igual! Con una mujer como t, es Nochebuena todo el ao.

VICTORIA

(_Riendo_). Tiene razn!... Delicioso!

ELENA

Msica, msica!

VICTORIA

Va, va. (_Repica la zambomba._)

ROBERTO

Y, con esto, me voy.

ALICIA

Sin ni siquiera sentarte?...

ROBERTO

Imposible. Tengo un coche abajo y dentro del coche  mi mujer.

ALICIA, ELENA, VICTORIA

A tu mujer!

ROBERTO

A la legtima.

ALICIA

Pero estas loco?

ROBERTO

De la cabeza  los pies.

NGELES

S que lo est!

ROBERTO

La he dicho que aqu viva mi abogado.

VICTORIA

Y para quin era la zambomba?

ROBERTO

Para el hijo del abogado. He venido por que me mora de tristeza...

ELENA

Se te conoce.

ROBERTO

Porque yo me ahogo si no respiro, siquiera una vez al da, ese aire de
tolerancia que se respira aqu. Ea, salud!... (_Hace ademn de irse._)

VICTORIA

Oye...

ROBERTO

Di.

VICTORIA

Me llevas una noche al teatro?

ELENA

Y  m.

ROBERTO

Maana os espero en la Zarzuela.

VICTORIA

Yo no voy  la Zarzuela.

ROBERTO

Por qu?

VICTORIA

Porque le debo un palco  un revendedor.

ROBERTO

Te pondr en paz con tu revendedor.

VICTORIA

Pero, de ir, ha de ser con mi novio.

ROBERTO

Ah! Pero tienes novio?

ALICIA

Y muy simptico.

VICTORIA

Es actor.

ROBERTO

Malo!... En general, todos los artistas son unos botarates...

ELENA

S, que t...

ROBERTO

Les conozco; unos botarates aficionados al juego, al vino,  las
mujeres... pero, en el fondo, eso s!, buenas personas; ingenuos,
generosos... todo corazn!... S, llvale; yo disfruto viendo cmo se
aman los dems.

ALICIA

Es un santo!

VICTORIA

Ms msica. (_Tocando la zambomba._)

ROBERTO

(_A Alicia_). Adis, cuerpo bonito, carita de rosa.

ELENA

Nos vamos todas.

ROBERTO

No ser conmigo!

VICTORIA

Ser detrs de ti!

ROBERTO

Eso es diferente.

ELENA

Pierde cuidado; no te comprometeremos. Bajas delante.

ROBERTO

S, dadme tiempo  que me suba al coche. Adis, gabinete inolvidable;
mesa querida, adis!...

ELENA, VICTORIA

(_Empujndole_). Anda, anda... Ya has dicho bastantes tonteras.

ALICIA

Y la zambomba?

VICTORIA

Me la llevo yo.

ROBERTO

(_Desde dentro_). Hasta maana.

ALICIA

Hasta maana.

(_Detrs de Roberto salen Elena y Victoria._)

NGELES

(_Besando  Alicia_). Hasta maana. Divirtete mucho.

ALICIA

Adis, ngeles. Te deseo una buena noche.

(_Un momento la escena queda sola._)




ESCENA VII

ALICIA, sola


Se marcharon, al fin!... Oh!... Cunta conversacin, cunto hablar de
frivolidades que  una no le interesan! Cunto fingir!... (_Coge un
peridico y se sienta delante de la chimenea. Atiza la lumbre. Mira el
reloj de su pulsera._) Las ocho y media dadas. Que tarde!... No
vendr? (_Lee._) Esperemos. (_Dentro y lejos, como en la calle, resuena
un recio estrpito de zambombas, tambores, panderetas y almireces.
Algaraba desacorde y sin ritmo, como de gentes que van borrachas._)

UNA VOZ CANTA:

    Ande, ande, ande
    la marimorena!
    Ande, ancle, ande
    que hoy es Nochebuena!...

OTRA VOZ:

    En la garganta tienes
    un lunarcito,
    en la garganta quiero
    darte un besito[B].

[B] Conviene que esta Voz sea de mujer. La actriz encargada de cantar
puede elegir la copla y la tonadilla que guste.

_Y el coro repetir,  modo de estribillo:_

    Ande, ande, ande
    la marimorena!
    Ande, ande, ande
    que hoy es Nochebuena!...

(_Luego las voces cesan y el ruido de los instrumentos va debilitndose,
cual si se alejase por la calle. Ensyese bien esto, por que de ello
depende el encanto melanclico de la escena._)

ALICIA

Noche triste, noche maldita... maldita, porque es de recuerdos... Ay,
mi madre!... Y mis veinte aos... mis aos de ilusin... dnde
fueron?... (_Exaltndose._) Dara... oh!... No s qu dara por no
estar sola... (_Pausa. Suena el timbre del telfono._) Ah! Una voz que
viene de lejos, un consuelo... (_Maneja el aparato._) Quin?...
Quin?... Perdone, Central. Ah!... Casino de Madrid?... Ya...
Cmo?... Ms alto... No se oye!... Qu dice? Las portadas del
peridico... Eh?... Pero usted cree que esto es una redaccin?...
Oiga usted, Central! Central... Central... (_Apoyando el timbre. El
timbre del telfono vibra otra vez._) Central!... Ah! Es el Casino de
Madrid? A ver si ahora nos entendemos... Bueno, bueno... bien... usted
perdone, Central, usted perdone... Casino de Madrid! S, aqu es...
Con quin hablo?... Ah, eres t, Luisito?... Cmo ests?... Yo, muy
guapa... Ja, ja, ja!... No seas bruto!... Eh?... Digo que no seas
bruto. Bien. (_Re._) S, recib las botellas... muy buena marca... no
lo he probado an, pero supongo que ser excelente. Oye... oye... te
advierto que te espero, tengo un apetito horrible... Cmo? Que no
puedes venir  cenar conmigo?... Cenas en tu casa?... Ya podas
habrmelo dicho antes... Evidentemente!... Eso no se hace... eh? No,
seor; no se hace, porque si t tienes compromisos, yo tambin los
tengo... Si viene alguien, le recibir... No faltaba ms! No admito
explicaciones, no las admito... Te vas al infierno... Ni quiero reir ni
dejo de querer; haz lo que gustes... No s si podr... que no s si
podr!... No, maana no, y menos por la tarde... S... Adis...
(_Separndose del telfono._) Maldita sea!... (_Apoya un timbre.
Pausa._)




ESCENA VIII

ALICIA Y CONSUELO


CONSUELO

Llama usted?

ALICIA

Dame de cenar.

CONSUELO

Cena usted sola?

ALICIA

Sola.

CONSUELO

No viene el seor marqus?

ALICIA

No.

CONSUELO

Y el seorito Roberto?

ALICIA

Tampoco.

CONSUELO

Cmo? Ha reido usted con ellos?

ALICIA

No.

CONSUELO

Entonces...

ALICIA

Qu quieres?... El marqus est casado, Roberto tambin est casado...
y los seores tienen que cumplir con la familia. Sabes? Ironas de
la suerte!... Esta noche, la ms triste de todas las del ao, es
precisamente la nica noche en que la Fatalidad, que tiene cara de
clown, nos obliga  dormir solas.

CONSUELO

Es verdad... s...

ALICIA

(_Con gran apasionamiento_). Ya sabes cmo _nosotras_ llamamos  los
hombres que nos pagan... Siempre les despreci con toda mi alma,
siempre... Jams comprend que hombres discretos, hombres de mundo,
pudiesen hallar contentamiento en la comedia de amor que nosotras, en su
obsequio y por su dinero, representbamos. Les crea imbciles!...
Pero, no, no lo son; ahora les comprendo, y como les comprendo, les
disculpo... hasta piedad me inspiran!... Es que los infelices, en medio
de su vivir ordenado, se aburren, y sus pobres almas tiemblan de fro.
No, ellos no creen en nosotras, pero lo fingen... y su propio
fingimiento les distrae con el espejismo de un amor real... Oh! Ahora
como nunca comprendo su fastidio, su fastidio mortal... su miedo  estar
solos. (_Pausa. Consuelo permanecer de pie, en actitud resignada.
Alicia se dispone  leer el peridico._)

CONSUELO

Entonces... quiere usted cenar ahora?

ALICIA

S... s... no tengo ganas, pero, en fin, cenar... Sola, qu rabia!

CONSUELO

Quiere usted ostras?

ALICIA

S. Hay langostinos?

CONSUELO

Tambin.

ALICIA

Bueno; pues, de todo un poco. Hay que vivir...

CONSUELO

Los bocadillos de langosta tienen muy buena cara.

ALICIA

Vengan los bocadillos de langosta!

(_Se levanta y se sienta  la mesa. Suena un timbre._)

CONSUELO

Ser el seorito Ricardo?

ALICIA

No le espero ahora. Que pase quien sea.

CONSUELO

Si es un hombre?

ALICIA

Como si es mujer.

CONSUELO

(_Risuea_). Con tal que no sea un acreedor...

ALICIA

(_Impacientndose_). Aunque sea un acreedor! No importa. Aunque sea el
verdugo!...

(_Pausa. Consuelo sale y vuelve con una carta._)

CONSUELO

Tome usted.

ALICIA

(_Rompe el sobre_). Oh!... No viene!... Oh! No viene... (_Pausa._)

CONSUELO

Una mala noticia?

ALICIA

Bah!... S... No viene! (_Aparte._)

CONSUELO

Presumo de quin es.

ALICIA

Del seorito Ricardo.

CONSUELO

Del mismo. No puede venir?

ALICIA

No.

CONSUELO

Cena con sus padres, verdad usted?

ALICIA

Con sus padres. Mala sombra!...

CONSUELO

Es natural, seorita! En una noche como esta, ya se sabe; la familia...

ALICIA

Claro! La familia... Y los que, como yo, rompieron con la familia para
ser libres, cenan solos...

(_Pausa. Alicia permanece absorta._)

CONSUELO

(_Suspirando con disimulo_). Ay!...

(_Pausa larga._)

ALICIA

Consuelo...

CONSUELO

Seorita.

ALICIA

T tambin tienes familia?

CONSUELO

S, seorita.

ALICIA

Padre y madre?

CONSUELO

Madre, nada ms.

ALICIA

Y hermanos?

CONSUELO

Tres, ms pequeos que yo.

ALICIA

Les querrs mucho...

CONSUELO

Mucho, s, seorita; figrese usted!

ALICIA

Claro!... Como yo querra  los mos... si no se avergonzasen de que
yo les quisiera... (_Pausa. Vuelve  leer la carta de Ricardo._) No
puede venir! Qu fatalidad!... (_Pausa._) Y t, Consuelo, vas  cenar
conmigo?

CONSUELO

Como la seorita disponga.

ALICIA

No; para qu sacrificarte?... T tambin tendrs gusto en cenar con los
tuyos, verdad?

CONSUELO

Antes iba  decrselo  usted: puesto que ni el marqus, ni don Roberto,
ni el seorito Ricardo vienen... si no le hago  la seorita mucha
falta...

ALICIA

Ni poca ni mucha. Para lo que he de comer!

CONSUELO

Puedo irme ms tarde.

ALICIA

(_Levantndose_). No, tonta, vete ahora. Es igual... yo me servir. Toma
diez pesetas, para que les compres algn juguete  tus hermanos.

CONSUELO

Ay, muchas gracias, seorita!

ALICIA

Llvate, adems, todo el turrn que quieras.

CONSUELO

Muchas gracias.

ALICIA

Llvate tambin la llave, para que yo, maana, no tenga que levantarme 
abrirte. Anda, date prisa, que van  dar las nueve.

CONSUELO

Como usted quiera.

ALICIA

Anda, anda...




ESCENA IX

ALICIA, sola


(_Un momento permanece indecisa. Luego hace mutis y reaparece con dos
platos que coloca sobre la mesa_). Cenemos. (_Vuelve  resonar en la
calle estrpido de tambores, de panderetas y de voces._)

VOCES

      Esta noche es Nochebuena
    y no es noche de dormir;
    vente conmigo, serrana,
    que me quiero divertir...

UNA VOZ

      La nia que yo quiero
    tiene una cama,
    ms blanca que las nieves
    del Guadarrama...

CORO

      Ande, ande, ande
    la marimorena!...
    Ande, ande, ande
    que hoy es Nochebuena!...[C].

[C] NOTA IMPORTANTE.--Como el autor reconoce que la melancola suprema
de esta ultima escena es para sentida ms que para dicha, propone 
la actriz encargada del papel de Alicia dos desenlaces: Uno,
representar la comedia segn aparece escrita; otro, no bien el coro
acabe de cantar, dejar la copa de champagne que iba  llevarse  los
labios y, sin decir palabra, como quien no puede reprimir ms tiempo su
dolor, romper  llorar desoladamente, mientras el teln cae lento.

ALICIA

Qu estrpito! Si parece que va  hundirse la casa... En fin!... Una
noche en que no necesito inventar conversaciones espirituales, ni fingir
caricias, ni reirme sin ganas... Nochebuena!... Qu diablos! No s de
qu me quejo... Y en mi pueblo, los que se acuerden de m dirn: Qu
har esa?... Si me vieran!... (_Descorcha una botella de champagne._)
Bueno; bebamos; me emborrachar. El vino se lleva los recuerdos, y una
noche sin recuerdos... Nochebuena!... (_Bebe. Otra vez resuenan
tambores y almireces._)

TELON LENTO




EL PASADO VUELVE

COMEDIA EN UN ACTO

Estrenada en el TEATRO ROMEA la noche del 30 de Enero de 1909




                                REPARTO


PERSONAJES                          ACTORES

RAMONA (veinticinco aos. Hetera
de mucho rumbo y distincin)      Srta. Valdivia.

GABRIELA (dem, d. Viste traje
de viaje)                         Sra. Ezquerra.

JOAQUN CERVERA (cuarenta
aos. Tipo artista, desembarazado
de ademanes y elegante
sin atildamiento. Ms
que un viejo es un hombre
envejecido, usado por la
vida. Creo que, para caracterizar
este personaje, el
actor no necesita ponerse
peluca; le bastar con empolvarse
un poco los cabellos)             Sr. Palacios.

DON PABLO (cincuenta aos.
Aristcrata alegre y mundano.
Lo que nosotros llamamos
un desaprensivo, y
los franceses _un bon vivant_)      Castilla.

SANTIAGO (treinta aos. Carcter
regocijado y frvolo)               Sampayo.

UN CAMARERO                         Palacios (A.).

La accin se desarrolla en verano y en una playa de moda.--Epoca actual.

_Derecha  izquierda, las del actor._

                   *       *       *       *       *




                           EL PASADO VUELVE


ACTO NICO

Gabinete lujoso en un Hotel de viajeros: un armario, un lavabo con
espejo, etc. Al fondo y  la izquierda, una ventana abierta sobre un
jardn y que, desde el primer momento, aparecer baada en luna. Muy
cerca de la ventana, un divn. Al fondo y  la derecha, una puerta. A la
derecha, otra. En un ngulo cualquiera, y colocados uno encima de otro,
dos bales. Detalle es ste que dar  la escena una gran expresin de
gabinete alquilado y provisional. Arrojado de cualquier modo sobre un
mueble, habr un traje de mujer vistoso y llamativo.

Al levantarse el teln se hallan en escena Ramona y don Pablo. Ella
asomada  la ventana, como quien espera. Viste bata blanca. El, en
mangas de camisa, aparece abrochndose las botas,  peinndose, etc.,
con mucha calma.

Es de noche.




ESCENA PRIMERA

RAMONA y DON PABLO. Este, durante todo el dilogo, demostrar un
imperturbable buen humor


RAMONA

Acaban de sonar las nueve. Ya no puede tardar. A qu hora dijeron que
llegaba el expreso?

DON PABLO

A las nueve menos cinco.

RAMONA

Ya ves.

DON PABLO

Pero no hay que fiarse. En Portugal, como en Espaa, los trenes caminan
 paso de camello. No podemos negar nuestro abolengo africano!

RAMONA

Sentira que Gabriela no viniese hoy; lo sentira de veras; ms que
nunca. (_Nerviosa._)

DON PABLO

Pues?

RAMONA

Entre otras razones, porque adivino que esta noche voy  fastidiarme
horrorosamente.

DON PABLO

Ser porque te da la gana.

RAMONA

O porque t no me dejas divertir.

DON PABLO

(_Incomodado momentneamente._) Y vuelta con la misma! No te dije que
te llevaba  la _kermesse_?

RAMONA

Y qu?

DON PABLO

Entonces?...

RAMONA

Que si voy, ser con el vestido que yo quiera. (_Aludiendo al que habr
sobre un mueble._)

DON PABLO

Ah! Lo que es eso, de ningn modo. Un traje con el que,  cien leguas,
vas oliendo  _cocota_!

RAMONA

Y no lo soy?

DON PABLO

Pero, yendo conmigo, no hace falta que lo recuerdes. Bueno fuera!...

RAMONA

Terminemos la conversacin, quieres?... Terminemos la conversacin.
Eres un estpido!

DON PABLO

Y t una poca vergenza.

RAMONA

Tal para cual.

DON PABLO

Verdaderamente. (_Recobrando su buen humor._)

RAMONA

(_Con ira reconcentrada_). Necio! Si no fuera por...

DON PABLO

S, por... porque mi cartera nunca est vaca, eh?...

RAMONA

Eso!

DON PABLO

Me es igual; cada uno de nosotros dispone de una fuerza, de un arma. T
tienes belleza, es cierto, pero yo tengo dinero.

RAMONA

La belleza vale ms que el dinero.

DON PABLO

Segn. A la hora del amor, s. Pero  la hora de almorzar, desengate:
oros son triunfos!...

(_Ella vuelve  asomarse  la ventana. El, para demostrarla que no est
enfadado, empieza  silbar una cancin. Pausa._)

RAMONA

Por fin!

DON PABLO

Eh?

RAMONA

Ah est, ah viene! (_Palmoteando de alegra._) Gabriela... Gabriela!
Sube!... Por ah...

DON PABLO

Es guapa?

RAMONA

Bastante ms que t. (_Rencorosa._)

DON PABLO

Ya lo veremos.

RAMONA

Pero, hombre de Dios! No acabas de vestirte?

DON PABLO

Voy, mujer... voy.

RAMONA

Me desesperas!... O es que no te importa que Gabriela te vea as?

DON PABLO

Bah!... Siendo amiga tuya, supongo que no ser esta la primera vez que
ve  un hombre en mangas de camisa. (_Con alegra irnica._) O es que
empiezas  tener celos de m? (_Hace ademn de abrazarla._)

RAMONA

Quita! (_Sale precipitadamente por la puerta del fondo. Ramona, desde
dentro._) Gabriela, chiquilla! Bienvenida!...




ESCENA II

DON PABLO, RAMONA, GABRIELA y un CAMARERO cargado con el equipaje de
esta ltima


GABRIELA

(_A don Pablo_). Buenas noches.

DON PABLO

(_Inclinndose cmica y ceremoniosamente_). A los pies de usted.

CAMARERO

(_A Gabriela_). Voy  preparar  usted su habitacin.

GABRIELA

Muy bien.

CAMARERO

Puedo dejar esto aqu un momento?

RAMONA

S, s.

GABRIELA

(_A Ramona_). Gracias. (_Al camarero._) Tome usted, tome usted... para
el cochero... una propinilla.

CAMARERO

Gracias, seorita. (_Vase._)




ESCENA III

RAMONA, GABRIELA, DON PABLO


RAMONA

(_A Gabriela_). Ahora voy  presentaros. He esperado  que el camarero
se marchase para hacerlo con cierta solemnidad.

GABRIELA

Qu graciosa! (_Las dos ren y se abrazan._)

RAMONA

Gabriela, mi amiga... casi mi hermana. Pablito... (_enftica_) , mejor
dicho, don Pablo; mi esposo en Portugal.

DON PABLO

Como si dijsemos, un esposo para quince das.

GABRIELA

Nada ms? (_Riendo._)

DON PABLO

Nada ms. Ser amante _oficial_ de una mujer bonita y no ser engaado, es
muy difcil, Hay, por consiguiente, que retirarse antes de que el dulce
peligro asome.

GABRIELA

Es usted encantador.

DON PABLO

Muchas gracias. Usted me permitir que contine embellecindome.

RAMONA

Dos horas hace que est as!

DON PABLO

Hija ma...  mi edad, todas las precauciones son pocas. (_Vuelve al
tocador._)

GABRIELA

Est usted en su casa. (_A Ramona y bajando un poco la voz._) Sabes
quin ha venido conmigo en el tren?

RAMONA

Quin?

GABRIELA

Joaqun Cervera.

RAMONA

Es posible? (_Con alegra vivsima._)

GABRIELA

Nos encontramos en la estacin de Madrid y hemos hecho el viaje juntos.

RAMONA

(_Pensativa_). Qu casualidad!

GABRIELA

Hace mucho tiempo que no le ves?

RAMONA

Mucho, mucho. Aos...

DON PABLO

(_Sin mirarlas_). Ese Joaqun Cervera es el escultor... verdad?

GABRIELA

El mismo.

DON PABLO

Ya deca yo que el apellido me sonaba.

GABRIELA

Le conoce usted?

DON PABLO

De nombre, nada ms.

RAMONA

(_A Gabriela y con tristeza_). Qu casualidad!

GABRIELA

Si vieras qu cambiado est el pobre!

RAMONA

S?

GABRIELA

No es ni la sombra de lo que fu. Plido, triste... Tiene los cabellos
casi blancos...

RAMONA

Pobre Joaqun! Nos conocimos hace diez aos, ya sabes... cuando yo
todava era una nia. Luego emigr  Londres y no hemos vuelto  vernos.

GABRIELA

Pues si le vieses ahora, no le conoceras.

DON PABLO

(_Pavonendose_). Los buenos mozos duramos poco. Es una lstima!

RAMONA

Y ha venido aqu por muchos das?

GABRIELA

A pasar el verano.

DON PABLO

Supongo que no pensars engaarme?

RAMONA

No seas necio! (_Aparte  Gabriela._) Ya hablaremos. (_Alto._) Ven, te
ensear mi mirador. (_Se acercan  la ventana._)

GABRIELA

Pero esto es delicioso!

RAMONA

Admirable. Lo mejor de la colonia veraniega se hospeda aqu.

GABRIELA

Y mujeres... hay muchas?

RAMONA

Pocas. Vienes sola?

GABRIELA

Sola;  probar fortuna.

DON PABLO

Har usted fortuna. Yo,  la edad de usted, siempre iba solo, y me
llovan los _pedidos_.

RAMONA

Aqu tenemos diversiones de todas clases: patines, teatro de fantoches,
tmbola, columpios, To-Vivo y una orquesta de cngaros que _suena_ de
media en media hora.

GABRIELA

Magnfico.

RAMONA

Mira quin va por all!

GABRIELA

Chica! El marquesito!

RAMONA

Y  ella tambin la conoces. (_Dentro suena un vals, pero muy piano,
para que no interrumpa el dilogo._)

GABRIELA

Creo que s...

RAMONA

S... es la de Gonzlez, aquella francesa rubia que Antonio Buenda y el
duque Martn dejaron desnuda en un merendero.

GABRIELA

Ya recuerdo! (_Re._)

RAMONA

Y la cara que puso don Cleto cuando lo supo?

GABRIELA

S, mujer!... No he de acordarme? (_Ren como locas._)

DON PABLO

(_Que habr acabado de vestirse_). Pobre don Cleto!

GABRIELA

(_Sin dejar de reir_). Tambin le conoce usted de nombre?

DON PABLO

A ese, ni de nombre.

GABRIELA

Como le compadece usted...

DON PABLO

Por espritu de clase.

RAMONA

(_A Gabriela_). Vamos  bailar!

GABRIELA

Y si rompemos algn mueble?

RAMONA

Lo paga Pablito.

GABRIELA

Entonces, vamos. Cuidado, don Cleto!... Digo... Don Pablo!

(_Bailan sin dejar de reir._)

DON PABLO

Es igual!

RAMONA

Eso creo yo...




ESCENA IV

DICHOS y el CAMARERO


CAMARERO

Puedo pasar?

RAMONA

Adelante. (_Dejan de bailar._)

DON PABLO

(_A Gabriela_). En una habitacin donde hay un hombre con dos mujeres,
se puede entrar siempre, verdad?

GABRIELA

Est usted seguro?

DON PABLO

Cuando el hombre tiene mi edad...

GABRIELA

Tambin tiene usted razn. (_Cesa la msica._)

CAMARERO

(_Que habr recogido el equipaje de Gabriela_). La seorita puede pasar
cuando guste  su habitacin.

GABRIELA

Perfectamente.

CAMARERO

Es la de aqu al lado. El nmero seis. (_Seala  la derecha._)

GABRIELA

Bien.

RAMONA

Me alegro! As estaremos ms juntas.

CAMARERO

La seorita va  cenar aqu?

GABRIELA

S. Es decir... espere usted. No s qu hacer... T has cenado ya?

RAMONA

S, pero no te importe. Ests cansada del viaje?

GABRIELA

No.

RAMONA

Entonces te aconsejo que vayas  _Pum-Pum_; un caf-concierto. Se come
muy bien.

GABRIELA

El caso es...

RAMONA

Qu?

GABRIELA

Que necesitara cambiarme de traje.

RAMONA

Ah, naturalmente! All va un pblico muy selecto.

DON PABLO

De traje y de ropa interior.

GABRIELA

Por eso... qu fastidio! (_Al camarero._) No, no; mire usted, no salgo:
cenar aqu.

CAMARERO

Pues, cuando quiera.

GABRIELA

En seguida. Ah! Oiga usted: un caballero vendr preguntando por m.
Hgale usted subir.

CAMARERO

Ser usted servida. (_Vase._)




ESCENA V

RAMONA, GABRIELA, DON PABLO


DON PABLO

(_Consultando su reloj_). Me parece que no voy  esperar  Santiago.

RAMONA

Creme que si no volvieses  verle en toda tu vida, no perdas nada.

GABRIELA

Quin es ese Santiago?

RAMONA

Un nio rico, un pisaverde que le trae sorbido el seso  ste. (_Por don
Pablo._) Hija ma! En cuanto ve  Santiago, Pablo se transforma;
dirase que le quitan veinte aos de encima. Las consecuencias luego,
las pago yo. Porque, donde le ves, tiene mal vino.

GABRIELA

Hola... s?

RAMONA

Le da por reir y por no darme dinero.

DON PABLO

Como que los borrachos nunca pierden el tino!

GABRIELA

Hace usted mal, Pablo, en disgustar  Ramona, que es tan buena.

DON PABLO

Pero si no la doy disgustos!

RAMONA

Todos los que puede; y como los das, en verano, son tan largos...

GABRIELA

Te da muchos. Veamos: por qu esta noche, en lugar de irse con su
amigo, no sale usted con Ramoncita?

DON PABLO

Porque ella no quiere.

RAMONA

Porque no quieres t.

DON PABLO

No empecemos!... Gabriela: sea usted imparcial y juzgue por s misma.
La manzana de nuestra discordia es sta. (_Coge el vestido de que se
hizo mencin en otro lugar._) La nia... se ha empeado en ir  la
_kermesse_ con este traje.

RAMONA

Un traje precioso, que lo firmara Paqun.

DON PABLO

Un traje de titiritera, un semidesnudo que llamara la atencin de todo
el mundo y me pondra en berlina.

GABRIELA

(_Conciliadora_). Pues, mujer... ponte otro vestido.

RAMONA

Yo?... Est fresco!

DON PABLO

No la conoce usted.

GABRIELA

Tiene la cabeza dura...

DON PABLO

Como la de un martillo.

RAMONA

No, te equivocas; yo no soy testaruda por temperamento, sino por
clculo. Hay que saber entender  estos caballeros ricos que nos
entretienen. Si te blandeas con ellos, te comen por los pies.

DON PABLO

Qu tiene que ver el dinero con lo que aqu discutimos?

RAMONA

Mucho. Porque el dinero siempre es mal educado, grosero. T,  pesar de
tu buena crianza, no puedes olvidar que eres el amo.

DON PABLO

Naturalmente!

RAMONA

El que paga.

DON PABLO

Naturalmente!...

GABRIELA

Bien, basta... No hay motivos para reir. Qu atrocidad! Ni que
estuvieseis casados!...

DON PABLO

As es. Pero de cundo en cundo necesito recordar  Ramoncita que yo no
sirvo a nadie de juguete.

RAMONA

Lo mismo digo.

GABRIELA

Demonio! Bastante habis hablado ya.

DON PABLO

Por mi parte...

RAMONA

Y se queda tan fresco! Hipcrita!... Pero ves qu tos estos?...
(_Furiosa._)

DON PABLO

Bonita palabra.

RAMONA

S, sois unos tos.

DON PABLO

Ramona...

RAMONA

Unos tos!...

DON PABLO

Calla... calla... Si no puedes negar lo que eres, si no puedes
negarlo!... A la lengua se te sube el barro que llevas en el alma, y,
sin querer, lo escupes...

RAMONA

S, barro escupo: el que t... y otros como t echasteis sobre m: fango
de egosmos, fango de traiciones. Buena y limpia, como hecha de luz, era
yo cuando nia. La suciedad que ahora hay en m, de quin la recib, si
no de vosotros? Vosotros me enseasteis el lenguaje de la plazuela. No
sabas que, como el trueno sigue  la luz, as la primera blasfemia
responde al primer desengao?... Y an crees que voy  ser juguete
vuestro... tuyo!... Imbcil, imbcil, imbcil!... (_Llora._)

GABRIELA

Ramona... Ramoncita...

DON PABLO

(_Correcto_). Muy bonito! El relmpago, el trueno... y ahora la lluvia.
Mejor es callar!

RAMONA

(_A Gabriela_). Creen que  nosotras se nos conquista con dinero... Qu
te parece?... Ja, ja!... Con dinero!

DON PABLO

No?

RAMONA

No! Se nos conquista con delicadezas... te enteras?... Con
delicadezas... con palabras... Y para jugar con una mujer,
desengate!, es preciso cogerla por el corazn.

DON PABLO

(_Ya de buen humor_). Voy creyendo que las mujeres agradecis ms una
bofetada  tiempo que una orla de brillantes.

RAMONA

Qu lstima de tiro, hijo mo!...

DON PABLO

Y los billetes de Banco que me ha costado aprender una leccin tan
sencilla! Bueno; _au revoir_; me marcho. Gabriela, perdone usted el mal
rato que acabamos de darla...

GABRIELA

Se va usted sin hacer las paces con Ramona?

DON PABLO

Por hechas. Usted cree que yo tomo estas cosas en serio?... Qui!

RAMONA

Yo, felizmente, hago lo mismo.

DON PABLO

(_A Gabriela_). Las mujeres sois siempre menores de edad.

GABRIELA

A dnde va usted ahora?

DON PABLO

Al Casino.

GABRIELA

A jugar?

DON PABLO

Y  perder.

RAMONA

Llevas mucho dinero?

DON PABLO

El suficiente para que el banquero no cese de bendecirme en toda la
noche.

GABRIELA

Prefiere usted los juegos de azar  los juegos de amor. Hace usted mal,
don Pablo!

DON PABLO

Achaques de la edad. Yo soy muy positivista.

RAMONA

Pero t creas que ste se ocupa en hacer el amor?

DON PABLO

Lo compro hecho. Es ms cmodo.

GABRIELA

Pero menos potico.

DON PABLO

Pero ms cmodo.

RAMONA

Y para ti la comodidad...

DON PABLO

Sobre todas las cosas. (_A Gabriela._) Repito... (_A Ramona._)
Fierecilla... Ah! Si viene Santiago le dices...

RAMONA

No te molestes; me parece que le tienes ah.




ESCENA VI

DICHOS y SANTIAGO, que entrar tarareando una cancin y sin llamar


SANTIAGO

(_Ya dentro_). Se puede?

RAMONA

Hola!... Y lo pregunta usted desde dentro?

SANTIAGO

Adis, Pablito... Ramona...

RAMONA

(_A Gabriela_). Santiago Rivas, uno de nuestros primeros... desocupados.
Mi amiguita Gabriela Rey, que acaba de llegar...

SANTIAGO

De Madrid?

GABRIELA

De Madrid.

SANTIAGO

Encantadora... s, seor... encantadora...

GABRIELA

Muy amable...

SANTIAGO

Es una de las manos ms bonitas que han pasado por la ma. Permtame
usted... (_La besa._)

RAMONA y GABRIELA

Santiago!

SANTIAGO

(_A Gabriela._) No me guarde usted rencor; en mis labios no hay veneno.
Adems, vengo medio loco.

DON PABLO

Pues qu sucede?

SANTIAGO

Ya te contar.

GABRIELA

(_A Ramona_). Es simptico.

SANTIAGO

Aqu no puede ser. Es una historia para hombres solos.

RAMONA

Una nueva conquista?

SANTIAGO

Un proyecto de conquista.

RAMONA

Joven?

SANTIAGO

Veinte aos.

RAMONA

Rica?

SANTIAGO

Rica.

DON PABLO

No se tratar de Victoria?

SANTIAGO

Qui! Esa, pas. Anoche quise verla y anduve rondando su calle, y como
haba luz en su cuarto, empec  llamarla  gritos: Victoria...
Victoria!... Y en la quietud de la calle, ancha y silenciosa, el eco
responda: Victoria... Victoria! Hasta que lleg un guardia y me
dijo: Caballero, por bien que le hayan salido  usted sus asuntos,
hgame el favor de callar. Son las dos de la madrugada.

GABRIELA y RAMONA

Tiene gracia!

SANTIAGO

Y me fu. Pero la de ahora s que es guapa... Oh!...

DON PABLO

Ya me contars...

GABRIELA

Conque esas tenemos? Una mujer joven, rica... muy bien!

RAMONA

Una verdadera novia, por lo visto; una muchacha decentita....

SANTIAGO

Decente?... Qui!... Pero usted me cree capaz de enamorarme de eso
que llaman una mujer decente?...

RAMONA

Hombre!

SANTIAGO

No las quiero! Una mujer as es una cadena metida en un cors.

RAMONA y GABRIELA

Qu disparates dice! (_Horrorizadas._)

DON PABLO

Tiene razn! (_Riendo._) Tiene razn!

SANTIAGO

Claro es!... Para los incasables como yo, las solteritas que buscan
marido, no sirven, y las casadas fieles, tampoco. Yo, en cuestiones de
amor, soy mariposa, soy anarquista. Viva la anarqua! Ea, t, Pablo...
hale! Paso de camino...

DON PABLO

Andando.

SANTIAGO

A no ser que estas seoritas... A Ramona la veo en traje de casa.

RAMONA

Yo no salgo.

SANTIAGO

Y usted?

GABRIELA

Acompao  Ramona.

SANTIAGO

Tiene usted ojos apasionados, ojos italianos... ojos de ensueo... Eh,
t, Pablito!... No te parece?... Ojos de ensueo. Usted debe de ser un
alma errante, un alma viajera...

GABRIELA

(_Riendo_). S, s... Pero ya no viajo!...

SANTIAGO

Ha descarrilado usted alguna vez?

GABRIELA

Muchas.

SANTIAGO

Tambin yo.

GABRIELA

Y esos viajes sentimentales suelen costar  las mujeres muchas lgrimas.

SANTIAGO

Y  los hombres mucho dinero. Estamos de acuerdo. (_Se dan las manos
riendo._)

DON PABLO

Acabars de charlar?

RAMONA

A dnde van ustedes, por fin?

DON PABLO

Desde aqu al Casino.

SANTIAGO

Nos esperan. Luego iremos  _Pum-Pum_.

DON PABLO

Es un programa!

SANTIAGO

Luego... quin sabe!... Misterio. Pero, qu importa, cuando en el
misterio est la poesa?

DON PABLO

(_Que habr estado frotndose las sortijas con su pauelo_). Por vida
de los moros!...

SANTIAGO

Qu es?

DON PABLO

Que se me ha cado el brillante del solitario.

RAMONA, GABRIELA

A ver,  ver... (_Todos rodean  don Pablo. Los artistas cuidarn de dar
 esta escena la mayor animacin posible._)

DON PABLO

Menos mal que no fue en la calle.

RAMONA

Qu lstima!

GABRIELA

Hermosa piedra!

DON PABLO

Vale dos mil francos.

SANTIAGO

A ver? Trae ac. Yo entiendo mucho de estas cosas. S, en efecto;
hermoso ejemplar! Qu oriente! Me conviene! (_Se la traga._)

RAMONA, DON PABLO

Qu haces!!

GABRIELA

Este hombre tiene los demonios en el cuerpo!

SANTIAGO

Ya pas!...

DON PABLO

Pero ests en tu juicio? (_Todos ren._)

SANTIAGO

Llevo dos mil francos en las entraas! Dos mil francos!... Bien podis
decir ahora que en el fondo,  pesar de mi frivolidad aparente, valgo
mucho.

RAMONA

Qu trasto de hombre!

GABRIELA

Es divino!...

SANTIAGO

Ahora es cuando me voy. (_A don Pablo._) Te advierto que no tengo el
menor inters en que me acompaes.

DON PABLO

Ah, pero yo s! No te dejo en toda la noche.

SANTIAGO

No quieres separarte de tu solitario?

DON PABLO

Ni un momento.

SANTIAGO

Pues ya est la fiesta armada!

GABRIELA

Ser buena.

SANTIAGO

Oh, dejar memoria! Porque os advierto que la digestin de una piedra
preciosa exige...

RAMONA, GABRIELA

Qu?

SANTIAGO

Mucho vino de Oporto.

DON PABLO

Te pago el digestivo.

SANTIAGO

Vamos. Gabriela... ir usted  _Pum-Pum_? No deje usted de ir!...

GABRIELA

Quin sabe... probablemente.

SANTIAGO

Porque he de confesarla  usted...

DON PABLO

(_Empujndole_). Que van  dar las diez!...

SANTIAGO

Huyamos!... Ya sabes que los digestivos hechos  base de vino de
Oporto, se toman por botellas y de media en media hora... (_Salen
riendo._)

RAMONA

Andad, andad...

GABRIELA

Qu par! Como pellejos se van  poner!




ESCENA VII

RAMONA, GABRIELA. (Las actrices procurarn dar  esta breve escena un
fuerte calor de emocin y de intimidad.)


RAMONA

Por fin! (_Cierra la puerta._)

GABRIELA

Tu don Pablo es notable: es el tipo del _bon vivant_, del desaprensivo.

RAMONA

Vaya, bendito de Dios! Me aburre!... Como me aburren todos...

GABRIELA

Reconoce, al menos, que es uno de esos hombres excepcionales que, por
intuicin, sin duda, saben retirarse un momento antes de empezar 
estorbar.

RAMONA

Razn tienes. Porque deseosa estaba de quedarme  solas contigo para
hablar de Joaqun.

GABRIELA

Pero, le quieres todava?

RAMONA

Todava. Siempre...

GABRIELA

Qu buena eres!

RAMONA

Le quiero como t quisiste  Leonardo. (_Besndola._) Verdad? En vano
t, como yo, hemos pasado de unos brazos  otros; el recuerdo del primer
hombre, del nico hombre que quisimos, persiste en nosotras triunfador,
imborrable.

GABRIELA

Es como un perfume.

RAMONA

Como una luz.

GABRIELA

Otros hombres hemos conocido ms graciosos, ms elegantes, ms ricos...
pero _Aqul_, el amado, se sobrepone  todos.

RAMONA

A todos.

GABRIELA

Es la magia del pasado, la fuerza del recuerdo... Y es que una sola
idea, cuando es grande, basta para llenar toda una vida.

RAMONA

Es cierto. Hblame de Joaqun.

GABRIELA

Pregunta.

RAMONA

Vendr?

GABRIELA

Esperndole estoy, y el camarero lo sabe. Joaqun te quiere mucho;
durante todo el viaje me ha hablado de ti.

RAMONA

Por qu no se ha hospedado aqu?

GABRIELA

Porque su familia le esperaba.

RAMONA

Pero, se ha casado? (_Con asombro y dolor._)

GABRIELA

No lo sabas?

RAMONA

No! Oh! Casado! Y tiene hijos?

GABRIELA

Tambin.

RAMONA

No saba nada! Qu dolor!... Oh! Ya, entre l y yo, qu abismo!...

GABRIELA

Y todo eso le ha envejecido, le ha puesto triste...

RAMONA

(_Hablando consigo misma_). Casado! Qu abismo!... (_Pausa._)

GABRIELA

Y Joaqun llega  tiempo! (_Riendo._)

RAMONA

Cmo?

GABRIELA

Yo me entiendo...

RAMONA

Lo dices porque acabo de reir con Pablo?... Tonta! Era igual!...
Demasiado sabes que, lo que amamos mucho, siempre llega  nosotras 
tiempo. (_Pausa._)

GABRIELA

Oye... Alguien viene.

RAMONA

S...

GABRIELA

Me parece que han llamado en mi cuarto. S... No te emociones demasiado,
porque es l. (_Se dirige  la puerta._)

RAMONA

l!...

GABRIELA

(_Abriendo la puerta_). El mismo. Entra, Joaqun.




ESCENA VIII

RAMONA, GABRIELA, JOAQUN


JOAQUN

Ramona!

RAMONA

Joaqun de mi alma! (_Se abrazan con efusin vivsima. Ella llora._)

GABRIELA

Nada! Lo mismo que en las comedias!

JOAQUN

Antes de venir  verte he vacilado mucho.

RAMONA

Por qu?

JOAQUN

Por coquetera.

RAMONA

No comprendo.

GABRIELA

Mujer, qu torpe eres!... Porque tema que le hallases demasiado
viejo.

JOAQUN

S, demasiado viejo.

RAMONA

Qu tontera!... Joaqun, mi Joaqun, t, para m, siempre sers el
mismo... el mismo...

JOAQUN

Con diez aos ms. Cuando nos conocimos, verdad?, yo era casi un real
mozo. Ahora, confisalo, soy un amante bueno para visto de noche  entre
dos luces.

RAMONA

Bobo, bobito...

JOAQUN

Tengo cuarenta aos.

RAMONA

Ya lo s.

JOAQUN

Soy lo que la gente llama un hombre de cierta edad.

GABRIELA

O, como si dijsemos, _de la Edad Media_.

RAMONA

Qu me importan tus aos?

JOAQUN

Pero... y mi cara?

RAMONA

Tampoco. No, hijo mo! No era una belleza, era un alma lo que yo am en
ti. (_A Gabriela y bromeando._) Sin embargo, s... tenas razn: ha
cambiado mucho.

GABRIELA

Y tanto! Tiene el pelo gris.

RAMONA

Y la frente ms grande.

GABRIELA

Y los ojos ms tristes.

RAMONA

S, y ms pequeos!

JOAQUN

Pues s que estis cortndome un trajecito!

GABRIELA

Y eso que te queremos!

JOAQUN

Que si me odiaseis...

RAMONA

Y los dientes? (_Haciendo ademn de tocarle la boca._) No te falta
ninguno?

JOAQUN

Afortunadamente. Esos se salvaron todos. (_Pausa._) Di... qu elegante
ests!... Quin es ahora tu amor?

RAMONA

Calla. Oh! No hablemos del presente.

JOAQUN

S, el presente es feo: mrame  m.

RAMONA

Pobrecillo!... (_Pausa larga._) Te acuerdas de nuestro cuartito?

JOAQUN

Aqu (_por la frente_) lo llevo retratado.

RAMONA

Y qu apuros pasbamos para comer!

JOAQUN

Fu un idilio de hambre.

RAMONA

Y cuando t tenas que quedarte acostado para que yo te lavase la ropa
en un barreo? (_Re._)

JOAQUN

Qu bonito era aquello!

GABRIELA

(_Burlndose_). Precioso... precioso...

RAMONA

Y nuestra alcobita?... Ah, las alcobas! (_Dirigindose  Gabriela._)
Todas las alcobas donde he dormido despus han dejado en mi memoria una
impresin de disgusto, de asco... Slo aqulla,  pesar de su pobreza,
reaparece en mi memoria como algo azul, algo muy alegre, blanco... lleno
de sol... (_Abrazndole con brusca vehemencia._) Joaqun, mi Joaqun...
por qu te casaste?

JOAQUN

Mi Ramona... (_Pausa._)

GABRIELA

Bien; me parece llegado el momento de imitar el discreto ejemplo de don
Pablo. Buenas noches.

JOAQUN

(_Levantndose_). Entonces, yo me voy tambin.

GABRIELA

Por qu?

RAMONA

No, t no te vas...

JOAQUN

Y si ese don Pablo, amigo tuyo, vuelve?

GABRIELA

No hay cuidado. Yo ahora voy  cambiarme de traje, luego me marcho 
_Pum-Pum_...

RAMONA

(_Con gran alegra_). Eso es! Admirablemente pensado!

GABRIELA

Y una vez all, y mientras el solitario que se trag Santiago aparece 
no, yo os respondo de que don Pablo no vuelve por aqu en toda la noche.

JOAQUN

Pero, seamos prudentes: y si por casualidad viniese?

RAMONA

Mi alcoba tiene una puerta que comunica con la habitacin de Gabriela.
Mirad... (_Los tres miran por la puerta de la derecha._)

GABRIELA

Pues, no digas ms!... Ah! Los arquitectos, poniendo con sabia
previsin puertas de escape en las alcobas, dieron  las mujeres un
medio para que los pobres maridos nunca sepan nada. Adis, Joaquinito.

JOAQUN

Adis, Gabriela.

GABRIELA

Hasta maana; y... no pasis miedo!

RAMONA

Confiamos en ti.

GABRIELA

Perded cuidado. Creo que no puedo hacer ms por vosotros, eh?...

RAMONA

Eres un ngel.

JOAQUN

Un ngel.

GABRIELA

Adis, hasta maana.

(_Vase. Ramona cierra cuidadosamente la puerta. Despus, ella y Joaqun
se miran y, sin hablar, se abrazan._)




ESCENA IX

RAMONA, JOAQUN


JOAQUN

Otra vez juntos... solos...

RAMONA

Despus de diez aos.

JOAQUN

A travs de los aos y de las aventuras, me sigui tu recuerdo. Oh!
Tengo tantas, tantas cosas que decirte, que no s por cul empezar.
Ramona, Ramona ma...

RAMONA

Tuya!... Siempre!...

JOAQUN

Te acuerdas de nuestra estancia en el pueblo?

RAMONA

Mi casa, la casa donde nac...

JOAQUN

Aquella casita blanca, oculta entre rboles muy verdes, donde muri tu
abuelo, donde muri tu padre... y donde quiz, cuando seas vieja, vayas
 morir t...

RAMONA

Esa casita que, por haberse marchado tantos camino de la otra vida,
parece una estacin...

JOAQUN

S, en esa casita blanca... quin pudiera vivir contigo, sin
ambiciones, olvidado de todos!...

RAMONA

Poeta; y tu mujer... y tus hijos?

JOAQUN

Oh, deja!... No hablemos del presente. Tenas razn: el presente es
feo.

RAMONA

Habla... sigue, Joaqun... Aunque me engaes, sigue...

JOAQUN

No, no te engao: es mi alma romntica, mi alma sincera, la que en estos
momentos se derrama por mis labios. Al verte, te quiero como te quise
entonces... lo mismo, y es que el pasado vuelve. Qu me importa tu
historia? La Ramona que tengo ahora delante es _aqulla_, la de los aos
mozos; aos de locura, de inconsciencia, en que no nos caba en la boca
la risa. En mi largo combate por la gloria y por el pan, sal
triunfante. Lo gan todo! Honores, posicin, esposa, hijos... y, sin
embargo, en mi alma, de donde contigo vol la alegra primera, una voz
clamaba, clamaba perpetuamente, y esa voz deca: Dame ms, dame ms...
otra cosa, otra... rebusca...  es que no hay bajo el cielo ms que lo
que me diste?...

RAMONA

Como yo.

JOAQUN

Como t...

RAMONA

S... pero ya estamos muy separados. No, Joaqun, no... no hay que
hacerse ilusiones: el pasado no vuelve...

JOAQUN

Vuelve, s... cmo dudas? Tu pasado soy yo; mi pasado eres t... la
casualidad nos rene, aunque sea momentneamente, y mira cmo, de
pronto, lo que fu nos sale al paso y nos cierra el camino. Otra vez
solos... juntos...

RAMONA

Pero... y mi vida? Esta sucia vida que me rodea?

JOAQUN

Y qu?... Que vives en el pecado?... Y qu?... Si en los das negros
de quebranto y de fastidio nadie fu  consolarte, quin podr acusarte
con justicia?... El cuerpo tiene hambre y come; las almas solitarias,
las almas aburridas, padecen hambre de ideal y pecan; que el pecado,
Ramona, es pan para las almas que se aburren.

RAMONA

Eres el mismo... el mismo...

JOAQUN

Y t, la misma... Ms hermosa, tal vez...

RAMONA

Oh, no!...

JOAQUN

S, son tus ojos... son tus cabellos... tus cabellos negros, que yo bes
tanto...

RAMONA

Pobre cabeza ma!... (_Acaricindole._) Pobre cabeza ma... qu
viejecita est!...

JOAQUN

Sufri mucho.

RAMONA

Mucho.

JOAQUN

Pero, aunque est fea, quirela, porque pens mucho en ti. (_Pausa._)

RAMONA

Qu mala es la vida!

JOAQUN

No...

RAMONA

Qu triste!...

JOAQUN

No, no creas.

RAMONA

S, qu triste!...

JOAQUN

Te equivocas. Por qu?...

RAMONA

Dirs que es alegre?

JOAQUN

Tampoco... qu s yo!... La vida no es una lgrima; tampoco es una
carcajada; es... una sonrisa. (_Pausa larga._)

RAMONA

El pasado vuelve, dijiste... y si tuvieses razn? (_Se levantan._)

_JOAQUN_

Ah! No lo dudes.

RAMONA

Nos conocimos en un merendero, una noche de verano, una noche como
esta...

JOAQUN

Noche lrica de luna y de amor...

RAMONA

Cmo lo recuerdo! Cmo revive aquella escena en mi memoria! Con qu
nitidez la veo!... Es algo para m coherente, tangible como un bajo
relieve...

JOAQUN

Todo est igual... menos yo...

RAMONA

Menos t... Pero yo, dentro de mi espritu, te veo como eras entonces:
con tus cabellos rizosos y negros, con tus ojos luminosos, con tus
mejillas frescas, llenas de sangre...

JOAQUN

Ay!

RAMONA

Quieres?... Di?... Quieres?...

JOAQUN

Qu?

RAMONA

Reconstituir la escena.

JOAQUN

Cmo?

RAMONA

Apagando la luz.

JOAQUN

Oh!... Qu triste es eso!

RAMONA

Triste? Por qu?

JOAQUN

Ah! No sabra explicrtelo ahora... pero, s... es muy triste... Alude
 mi vejez...

RAMONA

Estbamos cenando as, delante de una ventana como sta... y al darnos
el primer beso, en el jardn del merendero un cuarteto ambulante empez
 tocar un vals...

JOAQUN

S... nuestro vals...

RAMONA

Nuestro vals. (_Pausa._) Espera! S, eso es... Vers... (_Apoya un
timbre. Pausa._)

JOAQUN

A quin llamas?

RAMONA

Al camarero.

JOAQUN

Qu quieres?

RAMONA

Aguarda.

JOAQUN

Pero, qu vas  hacer?

RAMONA

Es una ocurrencia rara y bonita.




ESCENA X

DICHOS y el CAMARERO


CAMARERO

Llamaba usted?

RAMONA

Adelante. (_Con frialdad._)

CAMARERO

Con su permiso; buenas noches.

RAMONA

Y mi amiga, la seorita del nmero seis?

CAMARERO

En este momento acaba de marcharse.

RAMONA

Bien. Hgame el favor de decirle al director de los cngaros que toque
el vals de _La Bohemia_.

CAMARERO

Perfectamente.

RAMONA

Tome usted; dele esto de mi parte. (_Entrega al camarero un billete._)
Adis... (_Durante esta escena, Joaqun permanecer junto  la ventana,
como indiferente  la conversacin._)




ESCENA XI

RAMONA, JOAQUN


JOAQUN

Eres original. (_Con alegra._)

RAMONA

Soy digna de ti.

JOAQUN

Vales ms que yo; eres ms artista que yo...

RAMONA

Una artista de la vida.

JOAQUN

Mi alma... mi Ramona.

RAMONA

Noche de verano, noche de luna, noche de amor... Tenas razn, Joaqun,
tenas razn: el pasado vuelve... (_Los dos se asoman  la ventana._)

JOAQUN

Oye! (_Msica dentro._)

RAMONA

El pasado vuelve...

(_El vals suena muy lejos, muy debilitado, de modo que sirva de fondo 
la conversacin._)

JOAQUN

Emocin divina.

RAMONA

Si la vida es teatro, por qu no colgar en ella las decoraciones 
nuestro gusto?... Soy, verdad?, una excelente directora de escena.

JOAQUN

Mi alma.

RAMONA

Joaqun... Ves?... Todo est igual.

JOAQUN

Todo.

RAMONA

La ventana, el aire perfumado, el campo baado en luna... el vals con
sus notas de melancola y de amor... Slo me separan de aquella visin
tus pobres ojos, un poco ms tristes....

JOAQUN

Ramona...

RAMONA

Tus cabellos, un poco ms blancos... tus cabellos fros...

JOAQUN

Por piedad!...

RAMONA

Pero, para destruir eso, hay un recurso.

JOAQUN

Cul?

RAMONA

Buscar la obscuridad.

JOAQUN

No... no...

RAMONA

S; en la obscuridad, las almas que quieren soar, suean mejor. Quiero
verte hermoso, como entonces... Djame... necesito ser feliz... una
noche... un instante... (_Apaga la luz._)

JOAQUN

Qu haces, Ramona?

RAMONA

Nada, mi rey... nada... Acercarme  ti...

(_El teatro quedar totalmente  obscuras. Ellos permanecern un momento
abrazados delante de la ventana, baada en luna, y luego caern sobre el
divn, mientras la msica contina y el teln desciende rpido._)

TERMINA LA COMEDIA



                   *       *       *       *       *


                                 FRIO

Comedia en dos actos, estrenada en el TEATRO ROMEA la noche del 24 de
Mayo de 1909

                            RAMONA VALDIVIA




                                REPARTO


PERSONAJES                                              ACTORES

ARACELI (representa veinticinco aos en el primer
acto y cuarenta y cinco en el segundo.
Carcter impulsivo. Es amante de Daniel
en el acto primero y de Paco en el segundo)            Srta. Valdivia[D].

[D] Aunque estos actos se hallan separados por un intervalo de veinte
aos, el autor cree que la actriz no necesita ponerse peluca canosa en
el acto segundo. La edad, de consiguiente, ms que con la blancura del
cabello, deber expresarla con la sencillez de su vestir y la fatiga del
ademn.

RAQUEL                                                 Sra. Ezquerra.

CATALINA                                                   Montalt.

LUISA                                                      Dor.

(Las tres de veinte  veinticinco aos.
Aparecen disfrazadas con trajes caprichosos:
capuchones, mantones de Manila, etc.)

LEOCADIA (cuarenta aos. Prendera)                        Corona

TERESA (ama de llaves)                                    Espejo.

DANIEL, MARQUS DEL PARRAL (hombre de
mundo, escptico, un poco cansado. Representa
cuarenta y cinco aos en el acto
primero y sesenta y cinco en el segundo)               Sr. Palacios.

PACO (veinticinco aos. Temperamento alegre
y vehemente. Viste de frac)                               Maximino.

MANOLO (veinticinco aos)                                 Lpez Benety.

DON NICOLS (cuarenta dem)                               Castilla.

NGEL (treinta dem)                                      Valero.

(Los tres visten de frac  _smoking_).

MARIANO (criado joven)                                   Palacios (A.).


                             POCA ACTUAL

                 _Derecha  izquierda, las del actor_

[imagen no disponible]




                                 FRIO




ACTO PRIMERO


     Gabinete elegante. Chimenea encendida  la derecha. Cerca de la
     chimenea una ventana. Al fondo y  la izquierda, puertas.

     Al levantarse el teln, Daniel y Manolo se disponen  tomar caf
     delante de la chimenea. Daniel en traje de casa. Manolo viste frac
      smoking.

     Es de noche.




ESCENA PRIMERA

DANIEL, MANOLO, despus MARIANO


DANIEL

(_Sentndose_). Eh? Tena yo razn? Qu tal, si hubisemos esperado 
Araceli para cenar?

MANOLO

En efecto, s... Un escndalo!... Son ms de las diez...

DANIEL

Esa, ya no viene.

MANOLO

Cmo, que no vendr?

DANIEL

Vamos, entindeme: quiero decir que ya no viene  cenar. Seguramente la
ha invitado Mariquita Rojas.

MANOLO

La de Federico Paz?

DANIEL

La misma.

MANOLO

Preciosa chiquilla!

DANIEL

Lindsima... y baratita!

MANOLO

Ignoraba ese detalle.

DANIEL

Pues Federico no se gasta con ella al mes ni mil pesetas.

MARIANO

(_Que llega con el servicio del caf y la botella del coac_). Les
sirvo  los seores aqu?

DANIEL

S, no te parece?

MANOLO

S, mejor es aqu, porque la noche est fra.

DANIEL

Mala noche para las mscaras!

MANOLO

Qui, el fro es lo de menos! Porque cuando vamos al baile llevamos la
ilusin, que es calor, de lo que vamos  beber; y cuando salimos del
baile, nos traemos el calor de lo que se ha bebido.

DANIEL

Que nunca es poco!

MARIANO

(_A Manolo_). El seor querr tambin coac?

MANOLO

Hombre, eso no se pregunta!

DANIEL

Con quin vas al baile?

MANOLO

Con Luisito Gil y su hermano. Tenemos una platea.

DANIEL

Llevis mujeres?

MANOLO

No. Creo que en nuestro palco no habr mujeres. A no ser que t te
decidas  llevar  Araceli...

DANIEL

No.

MANOLO

Anmate, hombre.

DANIEL

De ninguna manera.

MANOLO

Todo depende de que ella se empee. Ya sabes lo que dice el refrn...
(_Bebe._)

DANIEL

Lo s: Lo que una mujer guapa quiere, Dios lo quiere...

MANOLO

Exacto.

DANIEL

Pero eso es antes del primer abrazo; que despus... despus no dir que
valga menos, pero tampoco dir que valga mucho ms que una botella
vaca.

MARIANO

Tienen los seores algo que mandarme?

DANIEL

No, puedes retirarte. Oye, trae la botella, djala aqu.

(_Mutis Mariano_.)

MANOLO

Me encanta tu cachaza, tu filosofa... pero no la entiendo... sin duda
porque soy demasiado joven!

DANIEL

Por eso, precisamente. Yo,  tu edad, era como t, y jams hubiera
credo que los aos me domasen la voluntad hasta inclinarme  pensar
como ahora pienso. He cambiado mucho... mucho!... Lo que  otro
cualquiera le indignara,  m me divierte. Me parece bien que un hombre
se canse de una mujer... y me parece bien que se suicide por ella...
Qu ms da?... A mi edad, hijo mo, la vida es como un encogimiento de
hombros. (_Pausa._) Quieres otra copita de coac?

MANOLO

Bueno.

DANIEL

Hay que beber.

MANOLO

Y que brindar.

DANIEL

Brindemos, si t quieres. (_Beben._)

MANOLO

Eres raro!

DANIEL

Por qu?... Te advierto que me halaga ser as.

MANOLO

De modo que t no sientes celos de Araceli?

DANIEL

No; yo estoy cierto de que Araceli me quiere entraablemente, y, por lo
mismo, que no puede engaarme.

MANOLO

Ja, ja! Las mujeres!...

DANIEL

Y si me burlase, me separara de ella, y en paz!... Pero de eso, 
sufrir celos, hay mucha distancia. El que est celoso es porque se
reconoce un poco en ridculo; los celos, por tanto, no pasan de ser una
mueca, ms  menos romntica, del amor propio. Matar al hombre que nos
quita la mujer amada,  matar  la esposa que nos deja por un caballero
que halla ms inteligente  ms simptico que nosotros! Qu salvajada y
qu villana!... Debemos aspirar  ser amados porque s, que no por
inters  por miedo. El amor, para merecer ese nombre, necesita ser una
espontaneidad del espritu; as, qutale esa espontaneidad, que
constituye su perfume, su esencia divina, y no valdr diez cntimos.

MANOLO

Pues, yo soy celoso... pero horriblemente celoso!

DANIEL

Tanto peor para ti, porque te engaarn muchas veces! Quieres otra
copita?

MANOLO

Venga otra copita!

DANIEL

Yo, con los aos, voy tornndome egosta, y  fuer de tal, procuro no
salir de m mismo ni hacer nada que me contrare. Que esta noche
Araceli decide irse al baile? Bueno, que vaya. Yo, me quedo aqu,
leyendo. Estoy cierto de que no hay mujer que distraiga lo que distrae
un libro bueno.

MANOLO

(_Sirvindole coac_). Ahora soy yo quien invita.

DANIEL

Se acepta. (_Bebe._) Mis dos ltimas aficiones son la lectura y los
perros. Qu hermosos, qu bravos, qu leales son los perros!...

MANOLO

(_Riendo_). Eso deca mi padre! Cuando yo me escap de mi casa con dos
mil pesetas que le rob  mi hermana, y una criada bastante bonita que
tenamos, mi padre me escribi una carta terrible, en la que deca que
hay perros que valen ms que un hijo.

DANIEL

Pues no exager tu padre... porque yo, andando por el mundo, me he
convencido de que si hay perros que valen ms que un hijo, tambin es
cierto que hay muchos padres que merecen menos que un perro.

MANOLO

De donde se deduce que la humanidad no vale lo que un Terranova.
(_Riendo._) A mi edad, sin embargo, todava se cree en el amor, en la
amistad... Mira! Brindemos por los hombres. (_Escancia._)

DANIEL

Sea; bebamos, que, para beber, cualquier pretexto es bueno. Pero, hazme
caso  m: si crees en la eficacia de los brindis, brinda por los
perros!




ESCENA II

DICHOS y MARIANO


MARIANO

Seor marqus...

DANIEL

Hola!

MARIANO

Ah est una mujer que trae unos mantones de Manila para la seorita.

DANIEL

Unos mantones?

MARIANO

S, seor.

DANIEL

Qu ocurrencia! (_A Manolo._) Para el baile, ves? Esa criatura est
loca.

MARIANO

Quiere usted que la haga pasar?

DANIEL

No! Dila que la seorita no est.

MARIANO

Se lo he dicho.

DANIEL

Bueno; pues que los deje  que se vaya... Lo que quiera!

MARIANO

Pero como tiene prisa... Dice que la esperan en otra parte...

DANIEL

Pues que se largue! Hola!... No faltaba ms sino que le vengan  uno
con exigencias! Si no puede aguardar, que se marche.

MARIANO

Muy bien. (_Hace ademn de irse._)

DANIEL

Ah viene un coche.

MANOLO

Ser Araceli.

DANIEL

Seguramente.

MARIANO

(_Mirando por la ventana_). S, la seorita es. Hasta luego. (_Mutis._)

MANOLO

(_Bromeando_). Hombre fro, hombre de hielo... no te dice nada el
corazn?

DANIEL

Nada.

MANOLO

Hipcrita.

DANIEL

Si acaso, me dice que Araceli vendr con ganas de broma y que vamos 
tener un disgusto.

MANOLO

Por lo del baile?

DANIEL

Por lo del baile.

MANOLO

Entonces me voy; las rias de familia me aburren.

DANIEL

No hombre, espera, no me dejes solo!...

MANOLO

Nada, huyo despavorido.

DANIEL

Pero, muchacho!

MANOLO

No quiero que me amarguis la noche.

DANIEL

Aguarda. Canastos!... Ahora empiezo  comprender lo til que puede ser
un amigo en un matrimonio...




ESCENA III

ARACELI, DANIEL, MANOLO


ARACELI

(_Viste con gran elegancia. Trae en la mano una bolsa con confetti y
confettis en el sombrero y en el traje. Al ver  Manolo, le saluda
afectuosamente, con esa efusin un poco teatral con que las coquetas
suelen tratar  todos los hombres de quien se saben amadas, aunque les
sean indiferentes._) Pero estaba usted aqu, encanto? (_Con zumba._)

MANOLO

Esperndola  usted.

ARACELI

Y acompaando  Daniel... dgalo usted as, aunque no lo sienta...

MANOLO

Tambin, tambin.

ARACELI

Quiere usted _confettis_? (_Hace ademn de arrojrselos._)

MANOLO

No, por piedad!

ARACELI

S, s...

MANOLO

Antes moro!... (_Corre, huyendo de ella._)

ARACELI

Y t, Danieln? (_Con gran mimo._)

DANIEL

Ya ves... (_Refirindose  la botella del coac._)

ARACELI

Qu escndalo! Os habis bebido todo eso?

MANOLO

Copa  copa.

ARACELI

Ah, viciosos! (_A Daniel._) Trae, yo tambin quiero un trago.

DANIEL

A que tienes envidia de nosotros?

ARACELI

No dir que no. (_Bebe._) Brrr!... Qu fuerte est... Agua, agua,
dadme agua... (_Hablando con volubilidad nerviosa._) Supongo que habris
cenado.

DANIEL

Como no venas...

MANOLO

Ha sido una gran falta de galantera; perdone usted, Araceli.

ARACELI

Hicieron ustedes bien.

MANOLO

Tambin usted ha cenado?

ARACELI

No, pero he comido muchas chucheras y no tengo apetito. Ahora vengo de
casa de Teresita Serra; hemos estado cantando al piano y bebiendo
_champagne_, y despus ella y su amigo me han acompaado en un coche
hasta aqu. Uf, qu calor hace! Por qu no abren ustedes un poco la
ventana?

DANIEL

Pero ests loca, chiquilla?

MANOLO

Usted quiere acabar con nosotros.

ARACELI

Qu hombres tan cobardes! Pues yo no tengo fro; al contrario...
Eh?... Qu atrocidad!... Cmo traigo el sombrero!... Pero he pasado
la tarde muy bien! Todo Madrid ha bajado  Recoletos.

MANOLO

Muchas mscaras?

ARACELI

Muchsimas. Yo he pasado la tarde en el coche de Filomena Gil. Ya la
conocis... Ibamos ella, su hermana Lola y Lorenzo. Al pasar por la
tribuna de la Prensa, vimos  Juanito Santos. En seguida empez 
gritar: Viva la marquesita, viva la marquesita!... Y aquello fu como
si el cielo se hubiese convertido en _confettis_; qu risa!, yo cre
que nos ahogbamos. Luego se subi al coche un diablo que, despus de
decirle  Filomena horrores, se march sin quitarse la careta.

MANOLO

Y fueron horrores los que dijo?

ARACELI

Verdaderas atrocidades. Como que hubo un momento en que pens que
Lorenzo iba  romperle una botella en la cabeza.

DANIEL

Pero llevaban ustedes vino en el coche?

ARACELI

Media caja de botellas de _champagne_.

DANIEL

(_A Manolo y con enfado cmico_). Qu te parece?

MANOLO

Pero t crees que esas bromas se corren  palo seco? Bien se conoce
que vas para viejo!

ARACELI

(_A Daniel_). Viejo?... Bueno! Y qu? Mejor. A m me gustan los
viejos... ste sobre todos!

MANOLO

Ya s por qu.

ARACELI

S?

MANOLO

Porque usted es una mujer previsora que sabe aceptar la fealdad del ser
amado, antes de que ste se vuelva irremediablemente feo...

ARACELI

No te apures, Daniel, no te apures, que eso no va con nosotros.

DANIEL

Apurarme yo?... Para qu, cuando ste y todos, tarde  temprano, han
de hallarse convertidos en unos adefesios? El tiempo, que es el gran
amigo de los feos, me vengar... T has de verlo, t, que eres joven.
Todos estos buenos mozos que  los treinta aos saldran desnudos  la
calle,  los cincuenta puede ser que no se atrevan  salir ni vestidos.

MANOLO

Pero mientras se dobla  no se dobla el cabo cincuenta... vamos
viviendo!

ARACELI

Tiene usted razn.

MANOLO

Y bebiendo. (_Llena su copa._) Hay que ponerle espuelas al buen humor.

ARACELI

Va usted al baile?

MANOLO

No se me conoce?

ARACELI

Yo tambin voy. Es decir, vamos. (_Por Daniel._) Nunca he tenido tantas
ganas de divertirme como esta noche.

MANOLO

Y yo!

DANIEL

Eso necesita la nia, que le alboroten la cabeza.

ARACELI

Estoy... que me ro de todo, como si la alegra me hiciese cosquillas.

MANOLO

El baile va  estar soberbio.

ARACELI

Desde ayer no quedan billetes.

MANOLO

Ni uno. Los cojos van  bailar esta noche! Creo que los carteles
anuncian un concurso de mantones de Manila...

ARACELI

Ah!... Pero qu cabeza la ma! Ya no me acordaba de que en el
recibimiento estn esperndome.

MANOLO

Es verdad! Con unos mantones...

ARACELI

Justamente. Vamos  verlos. (_Asomndose  la puerta del foro._)
Leocadia! Pase usted.

DANIEL

(_A Manolo_). La tormenta se acerca; la siento llegar.




ESCENA IV

DICHOS y LEOCADIA, que trae dos disfraces y un mantn de Manila


ARACELI

(_Afectuosa_). No se llama usted Leocadia?

LEOCADIA

Leocadia Alvarez, para servir  ustedes.

DANIEL, MANOLO

Buenas noches.

LEOCADIA

Salud para todos, seores.

ARACELI

Qu me trae usted?

LEOCADIA

Lo mejorcito de la tienda viene aqu.

ARACELI

Muy bien!

LEOCADIA

La seorita tendr donde escoger.

ARACELI

Veamos, veamos... Me trae usted el mantn?

LEOCADIA

S, seorita.

ARACELI

El que yo vi esta tarde?

LEOCADIA

S, seorita.

ARACELI

Como me dijo usted que lo tena comprometido... Porque si no es el
mismo, no lo quiero!

LEOCADIA

Que s, seorita, caramba!, y _usts_ dispensen; que es el mismo!...
Pero iba yo  engaarla  usted? Ya veo que usted no me conoce, porque
otra cosa no tendr la Leocadia... pero formalidad... Lo que yo diga,
diga usted que va  misa.

ARACELI

Bueno, mujer...

LEOCADIA

Vamos despacio y por partes. (_A Daniel y  Manolo._) Usts disimulen
si, sin querer, les vuelvo la espalda.

DANIEL, MANOLO

Dispensada, desde luego!

LEOCADIA

Gracias. (_A Araceli._) Aqu tiene usted un capuchn precioso.

ARACELI

Yo no quiero capuchones!

LEOCADIA

Es para que usted se haga cargo. Seoras conozco que, como la seorita,
no quieren capuchones; y, en cambio otras, pero que no se pondran ms
disfraz que ese! Como dijo el otro, de gustos no hay nada escrito, y as
hay quien se casa  los veinte aos, sabe usted?..., y quien  los
ochenta _entoava_ est soltero. Y es por eso...

ARACELI

S, como hay quien enviuda, y despus de alegrarse mucho, pero mucho, de
haber enviudado... se vuelve  casar.

LEOCADIA

Y que lo diga usted! Pues aqu tiene usted este traje, que es una
monada.

ARACELI

S... no es feo.

LEOCADIA

Cmo feo, seorita? Usted no ha _reparao_ bien. Si es el mejor traje
de _coupletista_ que se ha visto en Madrid! Usted no ha odo hablar de
Juana _la Perda_, la que bailaba en el _Saln Azul_ el ao _pasao_?...
Pues ella lo estren! Y este traje ha _salo_ en los peridicos. Por el
alquiler la pondra cien pesetas, lo mismo que por el mantn.

ARACELI

No, no lo quiero... Es bonito, pero, no... no...

LEOCADIA

A la seorita se le ha _meto_ en la cabeza lo del mantn y ha de
salirse con su gusto. Bueno, aqu lo tiene usted... Yo, si he de ser
franca, siento que no se quede usted con el traje, porque los
mantones... aqu los seores lo saben... padecen mucho en los bailes;
porque si un estrujn... porque si una copa de _champagne_... Eso no
hay quien lo evite! (_Desdobla el mantn._)

ARACELI

Qu bonito!

LEOCADIA

Hgase usted cuenta de que lo estrena. Ni una manchita lleva.

ARACELI

(_A Daniel y  Manolo_). Les gusta  ustedes?

MANOLO

Muchsimo.

ARACELI

Ya lo saba yo.

MANOLO

Usted siempre est guapa, pero dentro de ese jardn hecho de seda y de
sol, va usted  estar guapsima.

LEOCADIA

Ya, ya se ve que aqu el caballero tiene el gusto fino.

ARACELI

Y todo esto, amigo Manolo, lo hago por Daniel, para que se luzca...
Verdad?... (_A Daniel._)

DANIEL

Lo que no comprendo es que alquiles un mantn, teniendo ah tres 
cuatro de primer orden: tienes uno azul, otro rojo, otro blanco y
verde... qu s yo!...

ARACELI

Pero si lo hago por ti, bobn... si lo hago por ti, para parecerte
otra... (_Mimosa y risuea._)

DANIEL

Por m?... Yo no he de ir al baile.

ARACELI

Vaya si vienes!

DANIEL

Qui!

MANOLO

S va, s.

ARACELI

En cuanto me veas.

DANIEL

Lo que es eso...

LEOCADIA

La seorita tiene mucha razn. Ja, ja, ja!... Ya lo creo; en cuanto
usted la vea con el mantoncito bien _apretao_ alrededor de la cintura,
se vuelve usted loco.

DANIEL

Est usted fresca!

ARACELI

(_Un poco irritada_). Pero hablas en serio?

DANIEL

Y tan en serio.

ARACELI

No vas  venir?... No vas  venir rogndotelo yo?

DANIEL

No, hijita, no. Yo esta noche no voy al baile; ve t, si quieres.

MANOLO

Pero, oye, Daniel...

ARACELI

No, Manolo, hgame usted el favor de no decirle nada, ni una palabra;
quiero que el desaire me lo haga  m.

DANIEL

(_A Manolo_). No te lo dije?

ARACELI

Nunca hubiera credo que me pusieses en ridculo as, nunca. Y menos
delante de extraos.

LEOCADIA

El seor me perdonar; el seor dir que esto es meterme donde no me
llaman... pero, mire usted que la pobre seorita va  llevarse un
disgusto muy grande!

DANIEL

En efecto, usted lo ha dicho: eso es meterse donde nadie la llama.

MANOLO

(_A Araceli_). Tenga usted paciencia.

LEOCADIA

Vlgame Dios! Le ponen  una la cara _color_ y... Pues crea usted que
si he dicho algo no es por el inters de cobrar las cien pesetas
cochinas que vale el alquiler del mantn...

DANIEL

(_Severamente_). Chist!... A callar! Aqu no tolero palabras
malsonantes.

LEOCADIA

Bien, caballero; pero qu humos!

MANOLO

Basta, basta...

LEOCADIA

Ya estoy _call_ del todo... Bueno!... Pero qu humos!... Ni una
chimenea!

ARACELI

(_Arrebatadamente_). Vaya, se acab la cuestin! Llvese usted sus
trajes.

LEOCADIA

Pero, seorita...

ARACELI

Que se lleve usted sus trajes, he dicho!...

LEOCADIA

Pero, seorita... qu _repente_ la ha _dao_?

ARACELI

Se acab, se acab!... No quiero hablar ms!... Llvese usted el
mantn, porque no respondo de hacerlo pedazos.

LEOCADIA

(_A Manolo_). Pero, diga usted, caballero... y usted dispense, que no s
su gracia: no es una lstima, diga usted, que aqu la seorita Araceli
se lleve un disgusto por una tontera?

MANOLO

Eso creo yo.

DANIEL

Y yo, el primero! Pero, por qu vais  hacerme responsable de este
incidente?

ARACELI

La responsable ser yo...

DANIEL

Ni t, ni yo, ni Manuel, ni nadie. T quieres ir al baile? Pues vete
enhorabuena, quin te lo impide?... Ve y divirtete mucho... y vuelve
 la hora que te plazca! Creo que no puedo ser ms liberal... Pero de
que yo te deje ir  que t me obligues  acompaarte, hay mucha
diferencia!... No te parece?

MANOLO

S, y no se enfade usted, Araceli; yo creo, imparcialmente, que Daniel
tiene razn.

DANIEL

Y tanta! Cada cual distrae su fastidio como puede: yo lo distraigo
leyendo, t bailando... Muy bien! Aqu no se ventila ninguna cuestin
de amor propio, ni se trata de que nadie imponga  nadie su voluntad...
S de que todos pasemos la noche lo ms agradablemente posible.
(_Pausa._)

LEOCADIA

En llegando  ese punto, yo no digo ni po; los seores vern.
Seorita, hable usted...

MANOLO

Vaya usted, si quiere...

DANIEL

Ve, tonta, ve... pero por qu dudas?

ARACELI

(_Irritadsima_). Venga el mantn! Ea, se acabaron las contemplaciones.
Venga!... He prometido ir, y no quiero quedar en ridculo. Usted
necesitar su dinero, verdad?... S, tome usted...

LEOCADIA

No hay prisa.

ARACELI

S, tome, mejor es...  cada cual lo suyo... (_Registrando su
portamonedas._) Qu demonio! No tengo bastante...

LEOCADIA

Pero djelo usted, seorita!

ARACELI

Que no! Tome usted; maana le dar el resto.

LEOCADIA

Nada, no quiero nada!

ARACELI

S, s.

LEOCADIA

Que de ninguna manera!

DANIEL

Yo dar lo que falte.

LEOCADIA

Vaya, que no! Ni que se fueran _usts_  morir! Hasta maana, hasta
maana si Dios quiere. (_Recoge los otros disfraces precipitadamente._)

ARACELI

Venga usted por la tarde.

LEOCADIA

Repito que no hay prisa. Ea... y que pasen _usts tos_ muy buena
noche!

MANOLO

Adis, mujer.




ESCENA V

ARACELI, DANIEL, MANOLO


ARACELI

Ya estars contento, verdad? Me has puesto en ridculo... Ya estars
contento!

DANIEL

Araceli, te ruego que no riamos; es de mal gusto.

ARACELI

Egosta...

DANIEL

No, hija querida, no soy egosta.

ARACELI

S lo eres; Manolo puede decirlo; no hay hombre que se quiera tanto  s
mismo como t.

MANOLO

Yo, si ustedes me lo permiten, voy  marcharme.

ARACELI

No... yo le ruego que se quede aqu.

MANOLO

Si usted lo quiere...

(_Durante este dilogo, Manolo leer peridicos, hojear libros, etc._)

ARACELI

S, qudese usted... Con usted, amigo ntimo de Daniel, no hay para qu
tener secretos. (_Pausa._) No crea usted que mi enfado y mi dolor
provienen de lo que acaba de suceder. No!... Ir al baile  no ir... 
m qu me importa?... Pero este hecho, insignificante en s, es como la
gotita que hace derramar el vaso. Sufrimos una pena grande, y otra pena
mayor, y otra y otra... y sonremos. Hasta que llega una contrariedad
pequesima, una contrariedad cualquiera... qu dira yo?... Unos
zapatos que acabamos de comprar y que nos lastiman un poco!... Y, de
sbito, acordndonos de que nada nos sale bien, la garganta se nos llena
de sollozos y rompemos  llorar  gritos. Y as es todo: eche usted
sobre un edificio una piedra ms de las que puede soportar, y el
edificio se hunde; dele usted al corazn una gota de sangre ms de la
que pueda contener, y el corazn se rompe.

DANIEL

Tantos disgustos te d que ya no puedes resistir ni uno ms?

ARACELI

Tantos, tantos me diste, Daniel... que mi alma, toda mi pobre alma es
una llaga.

DANIEL

No recuerdo ninguno.

ARACELI

Si lo s! Pues ese, ese es, cabalmente, mi mayor dolor: que me lastimas
sin advertirlo, por distraccin... como slo pueden hacerlo los que no
quieren.

DANIEL

Ahora salimos con que no te quiero!

ARACELI

No, Daniel, no; aquello se fu...

DANIEL

Eres injusta conmigo.

ARACELI

Injusta!

DANIEL

Me acusas sin razn. Yo te quiero con amor firmsimo, lleno de lealtad.
Pero recuerda, Araceli, que si yo tengo veinte aos ms que t, el
cario que me lleva  ti y el cario que te acerca  m, no pueden ser
iguales.

ARACELI

Ests cansado de amar!

DANIEL

De amar no estoy cansado, pues que tu amor basta  hacerme dichoso; de
lo que s estoy fatigado es de las impaciencias de la pasin, de las
grandes chiquilladas de la pasin, de todo cuanto hay en ella de
intemperante y ostentoso.

ARACELI

Eso tiene un nombre: se llama desilusin.

DANIEL

Desilusin, s; pero desilusin de lo pequeo, de lo accidental, de lo
que en modo alguno daa  la esencia del amor. T tienes ahora
veinticinco aos; yo ay! tambin los tuve, los cumpl hace tiempo... y
entonces, que mi sangre arda, la posesin de una mujer no me bastaba:
necesitaba que mis amigos la conociesen, la llevaba  los bailes, la
obligaba  beber, la arrastraba de orga en orga como  una presa; no
conceba el amor sin exhibicin, sin escndalo... Pero, mira... la vida
fu pasando... y cuando los cabellos empezaron  blanquear, el alma tuvo
fro.

ARACELI

Y ahora tienes fro.

DANIEL

S, mucho...

ARACELI

De muy distinto modo me hablabas cuando nos conocimos.

DANIEL

Y es natural! Diez aos pasaron desde entonces; diez aos, en los
cuales, sobre mi corazn ha nevado mucho. La vida est dispuesta de modo
que la primavera de un alma coincida generalmente con el otoo de otra
alma. Siempre fu as!... En las comedias del teatro humano, el Tiempo
represent siempre el papel de protagonista.

ARACELI

Y para esto me arrancaste de mi casa!... Para engaarme as!
(_Llorosa._)

DANIEL

Engaarte yo, Araceli?

ARACELI

S. Entonces mis padres acababan de casarme con un hombre viejo, feo,
entregado en cuerpo y alma  sus negocios,  cuyo lado mis quince aos,
llenos de impaciencias, se ahogaban. Y t me dijiste: Ven, sgueme,
huyamos... yo soy la alegra...

DANIEL

Y lo era! (_Con amargura._)

ARACELI

Yo soy la locura... djalo todo, renuncia  todo; viajaremos,
conoceremos todos los placeres, nos asomaremos  todos los paisajes; mis
labios, que tienen sed de amor, colgarn una tnica de besos sobre tus
hombros; yo he aprendido una risa y una cancin que nadie sabe... Eso
me decas, Daniel, acurdate, eso me decas!... Y me volv loca!... Y
ahora resulta que mentas...

DANIEL

No menta!

ARACELI

O, cuando menos, te engaabas. T tambin eres fro, t tambin eres
indiferente y egosta y cansino, como el otro!... (_Con brusca
explosin de clera._) Pues no y no y no!... Aquello, nunca!... Yo te
juro que aquel muerto vivir de mi primera juventud, no volver 
repetirse. Te lo juro!... Para eso, para ser dichosa, fue para lo que
me puse fuera de la ley. La vida se va... la siento ir... se va!... Es
como una vena rota... y no quiero perderla sin haberla vivido...

DANIEL

Habla ms bajo, Araceli.

ARACELI

Estoy en mi casa.

DANIEL

Pero no es necesario que los criados se enteren de lo que hablamos aqu.

ARACELI

No me importa.

DANIEL

Yo crea que deba importarte.

ARACELI

Y yo creo que estoy en mi casa, repito, y que tengo derecho  hacer en
ella mi gusto...

DANIEL

Indudablemente.

ARACELI

A no ser que me eches de aqu.

DANIEL

Jams; quien probablemente se ir de aqu, ser yo.

MANOLO

Araceli, Daniel... qu va  ser esto?

ARACELI

Usted lo ha odo todo.

MANOLO

Pero se han vuelto ustedes locos?

DANIEL

Al contrario! Todos estamos muy cuerdos, porque cada cual defiende lo
suyo, lo que ms quiere. Por eso, para no molestar nos mutuamente,
repito que me ir.

ARACELI

Nadie te ha despedido.

DANIEL

Indirectamente, s.

ARACELI

Eso, no; yo no te desped. (_Orgullosa._) Ahora, claro es, t eres libre
y, como tal, dueo de hacer lo que ms te agrade.

DANIEL

Por eso me ir; ya no te convengo porque no te divierto, y debo
marcharme. Mi delicadeza lo entiende as.

ARACELI

Si estaba viendo llegar este rompimiento! Si me lo anunciaba el
corazn!... (_Llora._)

MANOLO

(_Colrico_). Haces muy mal en decir lo que dices.

DANIEL

Que he dicho?

MANOLO

Araceli no merece que la trates de ese modo.

DANIEL

Mira, chiquito... (_Nervioso._)

MANOLO

Nada, lo sostengo! No lo merece!

ARACELI

Djele usted, Manolo; es intil!

MANOLO

T no puedes tratar as  Araceli; t tienes la obligacin de hacerla
dichosa.

DANIEL

La obligacin?

MANOLO

La obligacin, s. T, que la arrancaste de su hogar, del hogar donde
viva mal  bien, pero decorosamente, la debes toda clase de respetos...

DANIEL

Creo que te ha hecho dao el coac que hemos bebido.

MANOLO

Daniel!

DANIEL

Me parece que s.

MANOLO

Piensa lo que gustes. Pero, repito, que  Araceli no la consideras lo
que merece... y que delante de m...

DANIEL

Acaba.

ARACELI

Manolo... no... no se disguste usted...

MANOLO

Que delante de m no permito que la insultes.

DANIEL

(_Framente_). Est bien.

ARACELI

Bueno, basta... (_Conciliadora._) La cuestin termin ya.

MANOLO

Hay sinrazones que hacen hervir la sangre...

ARACELI

Yo le suplico  usted...

MANOLO

No tiene usted nada que suplicarme.

ARACELI

(_Cogiendo el mantn_). Yo vuelvo en seguida. Voy  vestirme.

MANOLO

Va usted al baile por fin?

ARACELI

S. Creo que es lo mejor.




ESCENA VI

DANIEL, MANOLO


DANIEL

Qu ha sido eso?

MANOLO

El qu? Lo que te he dicho?

DANIEL

S.

MANOLO

No s... los nervios, los nervios, que no siempre vibran del mismo
modo... Perdona... O ser el coac, como t dices. (_Nervioso._)

DANIEL

No, no es eso.

MANOLO

No?

DANIEL

No; no es cuestin de nervios, ni cuestin de bebida...

MANOLO

De lo que sea!

DANIEL

No es fcil que yo me equivoque. (_Pausa._) La causa de tu
apasionamiento la sospecho... la conozco. (_Pausa._) T ests enamorado
de Araceli. (_Pausa larga._) No es cierto?

MANOLO

No es.

DANIEL

S es.

MANOLO

Te aseguro que no.

DANIEL

Ahora es cuando empiezas  parecerme desairado. Me gust tu arrebato de
hace un momento porque haba en l sinceridad juvenil. La juventud slo
sabe pelear as, cara  cara... Pero has reflexionado, y la reflexin
envejece  los hombres.

MANOLO

Y aunque estuviese enamorado de Araceli, qu importa!... si ella no lo
sabe?

DANIEL

Luego la quieres... S franco; la franqueza es siempre, siempre, una
valenta. Luego la quieres...

MANOLO

No s si la quiero.

DANIEL

Pero te gusta.

MANOLO

Mucho!

DANIEL

Si eso me lo dijeses teniendo yo los aos que t tienes, esta
conversacin acabara  cuchilladas. Pero, no... ya, no... Pas la edad
de los celos homicidas, la edad terrible... Si Araceli se va, si Araceli
quiere  su placer, es decir... si se quiere  s misma ms que  m,
para qu retenerla?

MANOLO

(_Irnico_). Haces bien.

DANIEL

Y t eres quien me la quita. (_Colrico._)

MANOLO

Yo?

DANIEL

S, s... Oh!

MANOLO

Ojal! Ya ves si soy sincero; ojal!... Pero no es as; en todo caso
ser ella quien te deja.

DANIEL

Es que ella no hubiese hablado as, si t no hubieras estado presente.

MANOLO

Piensa lo que gustes.

DANIEL

(_Con repentina clera_). Manuel... eres un miserable!

MANOLO

Qu dices?

DANIEL

Que eres un miserable.

MANOLO

Es que si te crees con derecho  insultarme...

DANIEL

Lo tengo.

MANOLO

Yo me reservo el derecho de partirte la cara.

DANIEL

Y yo... Mira!... Manuel... No me saques fuera de m!... (_Avanzando
amenazador._)




ESCENA VII

DICHOS y ARACELI


ARAGELI

(_Que aparece disfrazada con el mantn de Manila y con un antifaz en la
mano_). Ya estoy lista. Qu tal?

DANIEL

(_Dominndose_). Muy bien.

MANOLO

Est usted guapsima.

ARACELI

(_A Daniel y sonriendo_). El mantn, verdad?

DANIEL

Todo influye.

MANOLO

Pero, tena usted razn; el mantn, efectivamente, es magnfico.

ARACELI

Precioso; qu hora ser?

MANOLO

Poco ms de las once.

ARACELI

Entonces, llego  tiempo. Desde aqu voy  casa de Filomena, que est
aguardndome, y desde all, al Real.

MANOLO

All nos veremos. Si me concede usted el vals...

ARACELI

Con mucho gusto. (_A Daniel, que habr vuelto  sentarse junto  la
chimenea._) Vienes?

DANIEL

(_Con dulzura y melancola_). No, hija ma.

ARACELI

Decdete y te espero. Anda, quieres?...

DANIEL

No, no... para qu?

ARACELI

En un momento te vistes.

DANIEL

Los bailes ya no me divierten. Perdona...

ARACELI

Como gustes...

DANIEL

S, djame; prefiero leer. (_Dentro suena una estudiantina que pasa
tocando un alegre paso doble. La msica se acerca y luego se aleja
gradualmente._)

ARACELI

(_Con alegra infantil_). Una estudiantina, una estudiantina!... (_Ella
y Manolo corren hacia la ventana y miran._)

MANOLO

La juventud pasa!

ARACELI

Y pasa llamndonos, invitndonos  seguirla!... Qu hermosa la
juventud, que lleva consigo la alegra!... (_Pausa. Los tres escuchan._)

MANOLO

(_A Araceli_). La alegra! Verdad que arrastra?

ARACELI

S. Qu hermosa es! Mire usted, estoy llorando... La alegra es eso: es
llorar y es reir, sin saber por qu... Vmonos, vmonos!...

MANOLO

Ya, apenas se oye...

ARACELI

Vmonos. (_A Manolo._) Quiere usted acompaarme hasta que encuentre un
coche?

MANOLO

Estoy  sus rdenes.

ARACELI

(_A Daniel_). Entonces, hasta luego.

DANIEL

O hasta nunca... (_Tranquilo._)

ARACELI

Hasta nunca?

DANIEL

S. Porque aunque yo est aqu cuando t vuelvas, las almas slo se
despiden una vez, y yo he sentido que en este momento, nuestras almas,
Araceli, acaban de decirse adis. (_Pausa._)

ARACELI

(_A Manolo_). Me da usted su brazo?

MANOLO

(_Desde la puerta,  Daniel._) Buenas noches.

(_Araceli mira  Daniel con intencin cruel y hace mutis riendo 
carcajadas._)




ESCENA VIII

DANIEL, luego MARIANO


DANIEL

(_Sentado ante la chimenea_). Se fu!... Cuando  m me queran, yo no
quise  nadie; ahora, que quiero... ya es tarde para hacerme querer.
(_Se cubre el rostro con las manos y llora._)

MARIANO

(_Por la izquierda_). Seor... (_Al verle llorando queda suspenso._)

TERMINA EL ACTO PRIMERO

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ACTO SEGUNDO


Otro gabinete elegante. Al foro y  la derecha, puertas. La chimenea y
la ventana, con objeto de dar variedad  la escena, aparecen  la
izquierda.

Es de noche.

Al levantarse el teln, Teresa acaba de arreglar la chimenea y se dirige
hacia el foro para recibir  Daniel, que est medio ciego y camina con
pasos inseguros. Daniel se sienta junto  la chimenea, y sentado
permanece durante todo el acto.




ESCENA PRIMERA

TERESA, DANIEL


TERESA

Ya saba yo, don Daniel que era usted quien llegaba.

DANIEL

Por la voz me conociste, Teresita? (_Risueo._)

TERESA

S, seor marqus, fu por la voz y por el modo de andar. Venga usted
por aqu... (_Le lleva hacia la chimenea._)

DANIEL

Ah, s!... Ya... Porque arrastro los pies?

TERESA

Los arrastra usted un poquito, muy poco...

DANIEL

T no sabes por qu, Teresa?

TERESA

No, seor marqus.

DANIEL

Porque la tierra nos quiere mucho  los viejos, y se agarra  nuestros
pobres pies cansados... y tira de nosotros... Necesario ser irse
pronto con ella!

TERESA

Quin piensa en morir? Ea, sintese usted... Esta noche no dir usted
que la chimenea est fra.

DANIEL

No, por cierto, que su calor parece quemarme las mejillas. Brrr!...
Qu fro hace!... De poco aprovechan los guantes con este tiempo;
heladitas traigo las manos! (_Pausa._) Y la seorita?

TERESA

En su cuarto.

DANIEL

Pero, est bien?

TERESA

S, seor.

DANIEL

Eso es lo principal. Vaya!... Y el seorito Paco?

TERESA

En las habitaciones de la seorita. (_Confidencial._) Creo que estn
riendo.

DANIEL

S? Lo siento mucho!

TERESA

No vaya usted  decir nada, don Daniel... que ustedes, los cortos de
vista, lo dicen todo, sin duda porque no ven el efecto que causa lo que
dicen...

DANIEL

No, mujer. Y por qu rien?

TERESA

Porque el seorito Paco quiere llevar  la seorita al baile, y ella no
quiere ir.

DANIEL

Hace bien la seorita. Los bailes son estpidos; en ellos se pierde el
tiempo, el dinero, la salud... todo lo que ms vale! Y qu se saca de
los bailes?... Nada...  casi nada. Verdad, Teresa?

TERESA

Verdad, don Daniel.

DANIEL

T, que tambin habrs perdido en los bailes de mscaras muchas noches,
no piensas como yo?

TERESA

Lo mismo, seor marqus.

DANIEL

Naturalmente!... Lo que parece imposible es que hayamos necesitado
llegar  viejos para saberlo.

TERESA

Quiere usted que llame  la seorita?

DANIEL

No, djala. Supongo que la cena no se habr retrasado por m...

TERESA

No, seor. Ya sabe usted que aqu nunca hay hora fija para cenar.
Adems, hoy tenemos invitados.

DANIEL

Y han venido?

TERESA

No les oye usted?... En el comedor estn.

DANIEL

Quines son? Les conozco yo?

TERESA

Pues digo!... Don Nicols, don ngel, la seorita Raquel, la seorita
Luisa... y otra joven que no conozco. La han tomado con el
_champagne_...

DANIEL

Les apruebo el gusto.

TERESA

Llegaron hace poco ms de una hora y ya llevan descorchadas seis  siete
botellas. Lo que esos cenen despus, que me lo claven en la frente.
Quiere usted que les llame?.

DANIEL

No, no!...

TERESA

No s si ha reparado usted, don Daniel, en que le dije que hay en el
comedor dos hombres y tres mujeres.

DANIEL

S.

TERESA

Pues entonces...

DANIEL

Y qu quieres decir con eso?

TERESA

No cae usted?

DANIEL

No caigo.

TERESA

Que sobra una mujer!

DANIEL

Pues sobra, hija ma, porque yo...  la vista est!... yo, como si no
estuviese aqu! Oye, Teresa...

TERESA

Diga usted.

DANIEL

Est bien cerrada esa ventana?

TERESA

S, seor, est bien cerrada. Adems, con los burletes no entra ni pizca
de aire; traiga usted la mano, ver usted...

DANIEL

Basta que t lo digas. Es raro... tengo un fro esta noche! (_Pausa._)
Aunque yo creo que eso del fro, ms que del tiempo, depende de la edad,
no te parece?

TERESA

Iba yo  decirlo.

DANIEL

Es claro!... Cuando somos jvenes, ya puede nevar aprisa en la calle,
que llevamos el verano dentro. En cambio, cuando llegamos  viejos y el
fastidio nieva y nieva... y nieva... dentro del alma, para qu sirve el
sol?

TERESA

Ah tiene usted  la seorita. Hasta despus. (_A Araceli y  Paco._)
Con permiso...




ESCENA II

ARACELI, PACO, DANIEL


PACO

(_Campechanamente_). Adis, marqus.

DANIEL

Hola, muchacho!... Y t, Araceli?

ARACELI

Y t?

DANIEL

Muy bien. Acabo de llegar.

PACO

Creamos que no vendras.

ARACELI

Y lo sentamos.

DANIEL

Ya sabis que yo nunca falto  cenar los lunes, y menos los lunes
festivos. Teresa me ha dicho que tenis invitados...

PACO

S. ngel y Nicols han venido con tres amigas suyas; pensbamos comer
aqu y luego marcharnos al Real... pero ahora resulta que la seorita
Araceli no quiere ir al baile.

DANIEL

Ya...

PACO

Qu te parece?

DANIEL

Toma!... Qu s yo!

PACO

Pues yo s que lo s: es una estupidez.

ARACELI

No es una estupidez, Paco; es, sencillamente, que no tengo ganas de
bailar. Oye, Daniel, fjate!...

PACO

Pero qu vas  explicarle  l?

ARACELI

Y por qu no?... Mira, Daniel, yeme t, porque estos seoritos que
todava no han salido de la infancia, no nos entienden.

PACO

Como que tenis veinte  treinta  cuarenta aos ms que nosotros... Es
claro!

ARACELI

(_Con amargura_). S... soy vieja para ti.

PACO

Lo eres!... Yo te quiero, me gustas... Naturalmente! No te parece,
Daniel?... Araceli me gusta, porque si no me gustase no estara yo
aqu... pero comprendo que no pensamos del mismo modo; cada cual
interpreta la vida  su manera... y eso me aburre! Yo no s si es
cuestin de temperamento  cuestin de edad... Ahora, por ejemplo, yo
quiero ir al baile; esos amigos han venido  buscarme; podemos pasar una
buena noche... Y la digo: Anda, Araceli, ponte un mantn y vmonos...
Hay nada ms natural?

DANIEL

Efectivamente...

PACO

Me faltarn mujeres que llevar al baile? Y, sin embargo, la prefiero 
ella. Si debas estar orgullosa!

ARACELI

Y lo estoy, y te lo agradezco...

PACO

Lo demuestras muy mal.

ARACELI

Pero, Paco... los hombres, con poneros el frac, ya estis arreglados.
Nosotras, no. Para ir al baile, yo necesito vestirme de cabeza  pies,
ponerme el cors nuevo, que me lastima mucho las caderas, peinarme
bien... Y para hacer todo esto es indispensable tener buen humor, ganas
de lucir, de divertirse... y yo esta noche no me siento bien... me
duele la cabeza... (_A Daniel._) Creo que tengo calentura...

PACO

Eso faltaba!

DANIEL

(_Pulsando  Araceli_). No, las manos un poco ardientes... pero, no...
no hay fiebre...

PACO

Estamos divertidos!

ARACELI

Qu quieres, hijo mo?

PACO

Eh, Daniel?... Estoy divertido! Supongo que cuando conociste 
Araceli, sta no sera as.

DANIEL

No era as, no.

PACO

Sera, probablemente, todo lo contrario.

ARACELI

Todo lo contrario... Desgraciadamente!

PACO

(_Irnico_). Ah, vamos!... Le querras ms que  m...

ARACELI

No, hombre!

PACO

S, mujer, le querras mucho ms que  m, y por eso eras con l mucho
ms complaciente que lo eres conmigo... Delicioso!... Pues sabes lo
que digo?

ARACELI

Qu dices, Paco? (_Resignada._)

PACO

Que esta casa es ma, y que t eres ma... y que yo pago todo esto para
m, para divertirme, para usarlo cuando me parezca.

ARACELI

Eres grosero.

PACO

Djame en paz!

ARACELI

Hay momentos en que te desconozco. Si tantas ganas tienes de ir al
baile, vete; yo no me enfado.

PACO

Pero si quiero ir contigo, imbcil! Es que no lo entiendes? Quiero ir
contigo... y emborracharme!... (_Con nfasis cmico._) Porque si  ti te
gustan los amores tranquilos y las copitas de coac bebidas
pacficamente en tu casita, delante de una chimenea,  m me gusta
bailar y dormir en la delegacin y beber el _champagne_ en cubo... te
has enterado?...

ARACELI

Ya lo s, hombre, ya lo s...

PACO

(_A Daniel_). No te parece?

DANIEL

Psch... s...

PACO

Vamos, ya... t crees que ella tiene razn.

DANIEL

No... tampoco. Araceli,  mi juicio, tiene razn, pero t tambin
defiendes un deseo justo... (_Riendo con amargura._) Qu vida... qu
incomprensible vida esta, en la que todos, as el golpeado, como el que
golpea, tienen razn!

PACO

Es muy cmodo decir: Hoy no tengo ganas de salir, y quedarse en casa.
O bien: Hoy el cuerpo me pide retozo; llvame al campo... Y el hombre,
entretanto, convertido en figura decorativa, hecho un mamarracho, 
disposicin de la seora... Eso, que se te quite de la cabeza! T
vienes al baile porque yo deseo que vengas, ni ms ni menos... porque
tienes la obligacin de divertirme, porque para eso vivimos juntos.

ARACELI

Bueno, Paco, ir... (_A Daniel._) T ves qu suplicio?

PACO

Pues, deprisita, deprisita... que se hace tarde! (_Dentro y por la
derecha resuenan grandes carcajadas._)

VARIAS VOCES

(_Dentro_). Viva! Viva!

PACO

(_Riendo_). Oye... cmo estn ya esos!

ARACELI

Pero me dejars ir como yo quiera...

PACO

Cmo?

ARACELI

Con capuchn.

PACO

T eres tonta!... Pero cmo quieres que te lleve de capuchn, hecha
una cursi?

ARACELI

Si es que no puedo apretarme el cors!

PACO

Pues,  te vistes bien,  no vienes.

DANIEL

Djala, hombre, que vaya  su gusto.

PACO

No quiero!... Yo, con mamarrachos, no voy al baile. La llevo para
lucirla, eso es, no para que se ran de m. Te pones el mantn azul, y
te calzas bien, y te peinas bien... y la dices  Teresa que te traiga
flores... Ya lo sabes...!




ESCENA III

DICHOS y DON NICOLS


DON NICOLS

(_Desde dentro_). Paco!... Paco!... (_Aparece por la derecha con una
copa y una botella de champagne_). Qu, no queris una copa?... Pero,
cmo no vais all?...

PACO

Ahora vamos.

DON NICOLS

Seor marqus... beso  usted las manos... (_Da muestras de hallarse
ligeramente embriagado._)

DANIEL

Hola, Nicols!

DON NICOLS

(_Dirigindose  Araceli y  Paco_). Apostara algo bueno  que estaban
ustedes riendo...

ARACELI

No estbamos riendo, no; porque yo no rio con Paco; es l, quien
quiere reir conmigo.

DON NICOLS

Pero como usted no quiere... Pues no hay ria! Claro!... Ea, tomad,
tomad una copa; esto no es _champagne_, sabes?

PACO

No?

DON NICOLS

El tabernero se ha equivocado; esto no es _champagne_; esto es sangre de
dioses. Bebe!

PACO

Venga.

DON NICOLS

Somos unos descorteses, Paco... lo somos porque hemos bebido antes que
Araceli. Qu demonio!... Y es que t, maldito, ests borracho.

PACO

Yo?... S!

DON NICOLS

Ests borracho. Y Daniel, donde le ves, tambin est borracho...
(_Riendo._) Y no se levanta de ah por no caerse... (_Riendo ms._)
Bueno... ahora usted, Araceli... ahora bebe usted.

ARACELI

Gracias, Nicols, yo no quiero beber.

DON NICOLS

No quiere usted beber?

ARACELI

Ahora, no; luego.

DON NICOLS

Y por qu luego?... Luego tambin... ahora y luego, siempre... se debe
beber siempre!... Y si est usted enamorada, con ms motivo; los amores
son como las fresas, con vino estn mejor.

ARACELI

Gracias, gracias... no deseo.

DON NICOLS

No quiere usted? Conformes; no insisto; en estos casos, la insistencia
es descortesa. Pero t, Daniel, s bebers... t eres de los mos.

DANIEL

S, hombre.

DON NICOLS

Va. Ole! En el _champagne_ que este hombre ha bebido podramos
naufragar los tres.

PACO

(_A Araceli_). Nia... me voy con ste al comedor; que te vistas en
seguida...

ARACELI

Ya sabes lo que te he dicho...

PACO

No, con capuchn, no! Te vistes como he dicho.

DON NICOLS

Qu... qu? A ver qu es eso? Que yo me enter!

ARACELI

Nicols, dme usted la razn.

DON NICOLS

(_Ofrecindola la botella_). Tome usted...

ARACELI

No piensan ustedes ir al baile?

DON NICOLS

S.

ARACELI

No se trata de pasar una buena noche, sea como sea?

DON NICOLS

Exactamente.

ARACELI

Y no es cierto que  usted no le importa que la mujer que usted lleve
vaya vestida de este  aquel modo?

DON NICOLS

Crea usted que eso del vestido en noches como esta, me tiene
completamente sin cuidado. Mejor si va desnuda!

ARACELI

Pues Paco no es as.

DON NICOLS

Pero, hombre... parece mentira!... No me ves  m?... Deja que la
mujer vaya  su gusto, hombre!... Si al fin ha de ser lo que ella
quiera...

PACO

Me parece que no...

DON NICOLS

Mrele usted!... Si debe usted estar orgullosa de verle as, tan
enamorado.

ARACELI

Enamorado?

DON NICOLS

Y dije poco: loco... loco est por usted...

ARACELI

Dice que soy una vieja...

DON NICOLS

Hombre, tanto como una anciana, no... pero tampoco dir que es usted una
nia... Verdad, Daniel, t que la conociste joven?

DANIEL

Para m siempre ser una nia.

DON NICOLS

Ole! (_A Paco._) Esa frase tambin merece una copa. Bebe... (_A Paco._)
Ahora, vmonos al comedor. (_A Araceli y  Daniel._) No queris venir?

ARACELI

Luego ir yo.

DON NICOLS

Usted manda. T, eh!... t, Daniel... Vienes?

DANIEL

Despus...

DON NICOLS

(_Riendo_). No puede levantarse!... Est... cmo est! (_Dando 
entender que Daniel est borracho._) Vente t, Paquito, vente conmigo...

PACO

(_A Araceli_). Ya sabes...

DON NICOLS

Djala, hombre!... Djala!... (_Confidencial._) Te advierto que la
Raquel est divina... hay que comrsela!... (_Salen por la derecha._)




ESCENA IV

ARACELI y DANIEL


ARACELI

Le has odo, Daniel?

DANIEL

Le he odo.

ARACELI

Y qu piensas de l?

DANIEL

Psch!...

ARACELI

Claro... t, qu vas  decirme? Eres amigo suyo.

DANIEL

No, si callo no es por eso; es... porque no s qu decir! Creo que, en
este caso, al hombre ms experto le sucedera lo mismo.

ARACELI

Ah, Daniel, mi viejecito!... De todos los amores que pasaron por mi
vida, el tuyo es el nico que no ha dejado en mi carne ni en mi espritu
una sensacin de brutalidad. As, despus de los aos pasados, me
pareces, ms que un amante perdido, un hermano mayor, un segundo
padre... algo muy mo que me quiere con cario familiar... Cuando Paco,
 quien yo le haba hablado de nuestros amores, me dijo que habais
viajado juntos por el extranjero y que erais muy amigos, tuve una
alegra inmensa. Vendr  verme, pens. Y al saber ms tarde que an
estabas soltero, hasta cre que te recobraba... El me quiere--deca
yo--, es el nico hombre capaz de quererme, aunque ya no me encuentre
bonita...

DANIEL

Pobrecilla!

ARACELI

T sabes qu difcil y qu angustioso es para nosotras parecer bonitas,
cuando ya vamos perdiendo la voluntad de serlo?

DANIEL

Yo lo s todo, Araceli, por lo mismo que he pasado por todas las edades.
T, en cuanto seas viejecita como yo, lo sabrs todo tambin.
(_Pausa._)

ARACELI

Qu mala, qu ingrata he sido para ti, Daniel!

DANIEL

Yo creo que no.

ARACELI

S, fu muy mala, muy cruel contigo, y merezco que me guardes rencor.
Pobre Daniel!... Te acuerdas? Hace muchos aos, cerca de veinte
aos... otra noche de mscaras...

DANIEL

S...

ARACELI

Por qu te dej aquella noche?... Loca! Estpida!... Aquel Manolo,
que ya se ha muerto!... Y si yo le hubiese querido, an habra para mi
ingratitud alguna disculpa. Pero si yo no le amaba!... T lo sabes,
Daniel... Si yo no le amaba!... S puedo decir que aquella noche te
dej por un baile y un mantn de Manila... Y cuando  la maana
siguiente volv  nuestra casa... te acuerdas?... t estabas all...
pero yo no te encontraba... no te encontraba porque t ya no eras el
mismo... (_Llora._) Lloras, Daniel! No, no, no... eso no!... Yo no
quiero hacerte llorar...

DANIEL

Djame.

ARACELI

No quiero que llores...

DANIEL

Djame... es que recuerdo... Los viejos no hacemos otra cosa; por eso
lloramos tan  menudo;  mi edad, la conciencia es como una lgrima que
llevamos dentro...

ARACELI

Pero, es cierto que me guardas rencor por el dao que te hice?

DANIEL

Si tal hiciese, sera injusto contigo.

ARACELI

Oh, qu bueno eres!

DANIEL

No, no digas qu bueno!... Di, mejor, qu viejo!... La vejez
suele parecernos bondadosa porque es pasiva... fjate en que, para
reconocer mi bondad, has tenido que asomarte  la vejez.

ARACELI

Es verdad! Lo que fu torrente, hoy es agua mansa. Por qu, cuando nos
conocimos, no sera yo un poco ms vieja  t un poquito ms joven?
Entonces, tal vez, hubisemos sido dichosos el uno con el otro.

DANIEL

Tal vez...

ARACELI

Pero es muy difcil coincidir  esa cita que la Felicidad nos ha dado 
todos; unos llegan demasiado pronto, otros demasiado tarde... Entonces,
que yo me sentaba al banquete de la vida, t, cansado ya de comer,
empujabas con el pie la mesa de tu festn y cerrabas los ojos... Y los
dos fumos desgraciados: yo, porque deseaba mucho y tena muy poco; t,
porque, tenindolo todo, ya no queras nada... Pero t, indudablemente,
sufras ms que yo, porque t no esperabas nada... mientras que yo
deseaba, y un deseo siempre es una esperanza... y no hay bajo el sol
nada ms bonito que una esperanza... (_Pausa._) Ahora te comprendo!
Nadie es bueno, nadie es malo... son las circunstancias las que,
pasajeramente, nos hacen malos  buenos... (_Llora._)

DANIEL

No llores... Araceli... mi pobre Araceli... no llores... para qu?...
No se hable ms de aquello, porque todos estamos pagados y en paz: lo
que t hiciste conmigo, lo hice yo con otra, y ahora Paco lo hace
contigo. La vida es un veneno compuesto con mieles de amor, que va
resbalando al travs de los siglos de una boca  otra boca; y as, el
hasto que t bebiste en mis labios, se lo das  Paco ahora; y l,
cuando sea viejo, besar otros labios jvenes, y con el beso que les d,
les dar tambin el dolor... (_Pausa larga._)

ARACELI

Qu fro!... No te parece que hace mucho fro esta noche?

DANIEL

S, mucho fro... A Teresa se lo dije antes.

ARACELI

(_Acercndose  la ventana_). Pues, no... los burletes ajustan bien; por
aqu no entra ni pizca de aire.

DANIEL

Habr por ah alguna puerta abierta.

ARACELI

(_Asomndose  la del foro_). No, todo est bien cerrado. (_Se acerca 
la chimenea como dispuesta  sentarse._)

DANIEL

No te sientes. Ve  ver qu ocurre en el comedor; me parece que ya va
siendo hora de cenar.

ARACELI

En esta casa hoy no se cena.

DANIEL

Lo dices porque esos no dejan de beber?

ARACELI

Naturalmente! Y no creas que Paco es el mejor!

DANIEL

Quieres un buen consejo?

ARACELI

Cul?

DANIEL

Vstete en seguida.

ARACELI

Para el baile...

DANIEL

S.

ARACELI

Pero si no tengo ganas de salir!

DANIEL

No importa. Vstete y te ahorrars un disgusto con Paco.

ARACELI

Y el disgusto de vestirme?

DANIEL

Bueno, all t. (_Risueo._) Recuerda que aquella noche, de que antes
hablbamos, te perd por no querer ponerme el frac... Y que ahora es l
quien tiene el frac puesto, y t la que no quiere vestirse...

ARACELI

T pensabas ir al baile?

DANIEL

Yo? (_Re._)

ARACELI

Entonces no salgo. Cuando esos se marchen, cenaremos juntos los dos. Yo
te invito.

DANIEL

Y Paco?

ARACELI

Me es igual...

DANIEL

Me parece... en fin...

ARACELI

Qu?

DANIEL

Que haces una tontera. La cena va  costarte demasiado cara. (_Suenan
dentro risas y voces._)

ARACELI

Ah vienen esos.




ESCENA V

ARACELI, RAQUEL, LUISA, DANIEL


RAQUEL

(_Con una botella de champagne_). Qu sorpresa! (_Riendo._)

LUISA

(_Que trae una bandeja con pasteles_). Pero si est aqu don Daniel!...

RAQUEL

Viva el marqus, que va  beberse una copa de _champagne_!

DANIEL

Adis, criaturas.

LUISA

Qu hacais, pcaros?

ARACELI

Pues, ya lo veis...

RAQUEL

(_A Araceli_). Bebe.

LUISA

Toma antes un pastel; estos de chocolate son muy buenos.

ARACELI

Pero no vamos  cenar?

RAQUEL

Quin piensa en eso!

ARACELI

(_A Daniel_). Qu te dije yo?

LUISA

Ahora nos vamos  Fornos; son cerca de las once. Pero qu haces que no
te vistes?

ARACELI

Ya veremos...

RAQUEL

Te aconsejo que no dejes  Paco solo.

ARACELI

Por qu?

LUISA

Ah, s! Porque Paco est que arde. Yo no quera decirte nada, pero ya
que sta ha empezado...

ARACELI

Pues, qu le sucede?

RAQUEL

Que Catalina est volvindole tarumba.

ARACELI

Por m...

RAQUEL

No te importa?

ARACELI

Ni pizca.

LUISA

Chica!... Haces bien!... Eh? Verdad que estos pasteles de chocolate
estn muy buenos?

ARACELI

Muy ricos.

RAQUEL

Mirad, yo me chupo los dedos. Ello no ser muy _chic_, pero es muy
prctico.

LUISA

(_Imitando  Raquel_). Yo tambin, yo tambin!...

RAQUEL

(_Acercndose  la puerta lateral derecha_). Nicols, Nicols!... Os
advierto que Nicols, con lo que ha bebido, est delicioso esta noche.

LUISA

Tiene muy buena sombra.

RAQUEL

Ja, ja, ja!... Ese hombre, si se hubiese metido  clown, habra sido
clebre. Cuidado si la historia de don Casimiro tiene gracia!...

LUISA

Ah, s! Cuntala... veris...

RAQUEL

Veris... (_A Araceli._) T conoces  Casimiro Giralt, ese viejo
pintado de rubio que te present una noche en Apolo?...

ARACELI

El que tuvo relaciones con Fuensanta?

RAQUEL

Ese! Como sabes, Casimiro est casado y tiene un hijo de veintids 
veintitrs aos, que se llama Antonio, y es el ojito derecho de su
madre. (_Bebe._) Ah, y que no toquen  Antoito, porque doa Cecilia se
vuelve loca! Usted se entera, marqus?

DANIEL

S, mujer, sigue.

RAQUEL

Pues dice Nicols que Antoito se enamor, pero como una fiera, de una
muchacha pobre, planchadora por ms seas, y que  todo trance quera
casarse con ella. Hasta que se lo dijo  su padre,  don Casimiro... y
desde aquel da, el pobre muchacho no hizo ms que llorar por los
rincones, enflaquecer y quedarse sin color. Los mdicos decan que iba
para tsico.

LUISA

Como si estuviese embrujado, comprendes?

RAQUEL

Hasta que doa Cecilia le cogi por su cuenta y, por buenas  por malas,
le arranc el secreto de su pena.--Es que estoy enamorado de una mujer y
no puedo casarme con ella--deca el chico.--Y por qu?--Porque no
puedo.--Pero por qu no puedes?...--Hasta que cant:--Porque mi padre
me ha dicho que esa muchacha... es hija suya!...

ARACELI

Pobre chico!

RAQUEL

No te apures... Los muchachos se casan!...

DANIEL

Pero no son hermanos?

LUISA

No lo son!

RAQUEL

No lo son, no!... Porque doa Cecilia, comprendiendo que  su hijo
aquella pena iba  costarle la vida, ech por la calle de en medio, y ha
confesado que Antonio... no es hijo de su padre! (_Riendo._)

LUISA

(_Riendo_). Y se casan, se casan!...

RAQUEL

(_Como si llorase_). Mujer, di ms bien: Y se casan, y se casan... No
te alegres tanto del mal del prjimo!... (_Todos ren._)




ESCENA VI

DICHOS y CATALINA, PACO, DON NICOLS y NGEL, que entran por la derecha
con gran algazara


CATALINA

(_Aparece empujada por sus acompaantes_). Que vais  hacerme caer! No
seis locos!

PACO

T llegars  donde quieras!

NGEL

Llegars al suelo.

DON NICOLS

Te impulsamos nosotros.

CATALINA

Dejadme, que tengo cosquillas!

NGEL

Djala, hombre!

DON NICOLS

Adis! Este la ha cogido ya!

NGEL

El qu?

DON NICOLS

La borrachera, hombre.

NGEL

Toma!

PACO

Todos estis como uvas. A ste no le cabe en el cuerpo ni media copa
ms. Si le aprietas el cinturn, se vierte.

DON NICOLS

Y  mucha honra! Yo soy sincero... yo tengo el valor de mis vicios.

PACO

(_Por Araceli y Daniel_). Y stos, no beben?

DON NICOLS

Bebern, hombre, bebern; de ello me encargo yo.

NGEL

Me encargo yo. (_Coge una botella._)

ARACELI

Gracias, ngel.

DANIEL

Yo, s. No se dir nunca que le he vuelto la cara al _champagne_!

DON NICOLS

Muy bien!

RAQUEL

(_A don Nicols_). Mira, mira cmo tienes la pechera...

DON NICOLS

Pobre camisa! Cuando salgamos del baile la vamos  llevar clavada en un
bastn, como una bandera. Vmonos al baile!...

NGEL

Al baile.

LUISA

Al baile, al baile.

RAQUEL

Al baile!... Todos!...

PACO

(_A Araceli_). Y t, no acabas de vestirte?

ARACELI

Pero Paco...

RAQUEL, LUISA, DON NICOLS, NGEL

Al baile, pero todos!... No valen disculpas!

RAQUEL

En esta casa no ha de quedar nadie!

PACO

(_Amenazador_). No sabes lo que te dije antes?... Es que quieres
ponerme en ridculo?

ARACELI

Vete t.

PACO

Pero contigo.

ARACELI

Conmigo!...

DON NICOLS, NGEL

Con usted, s, seora!

RAQUEL, LUISA

No hay escape!

CATALINA

No insistis; si ella no quiere ir...

ARACELI

(_Suplicante_). Pero si es que esta noche no me siento bien!... Paco ya
lo sabe; que lo diga l... Me duele mucho la cabeza... Tengo mucho
fro...

NGEL

Yo creo que ese malestar es falta de _champagne_.

DON NICOLS

Es muy posible! Hay que someterla  un tratamiento enrgico. (_Coge la
botella._)

PACO

Djame  m; yo la curar. Bebe, Araceli. (_Agresivo._)

ARACELI

No quiero, Paco.

PACO

Bebe...

ARACELI

No tengo sed.

PACO

Sin sed. Bebe.

ARACELI

No bebo.

PACO

Bebe.

ARACELI

Ests borracho?

PACO

Estoy como quiero. Bebe... bebe  te rompo la copa en la cara!...

ARACELI

Paco!... (_Llora._)

DON NICOLS

Eso, no!... (_Todos se interponen._)

PACO

Maldita sea!... (_Tira la copa al suelo._)

RAQUEL

La hizo aicos! Estas cuestiones familiares las paga siempre la
vajilla.

DON NICOLS

Alto el fuego! A m me gustara que Araceli viniese con nosotros... me
gustara, porque  m el buen humor del prjimo me engorda...
palabra!... Ya s que la Humanidad no es as... ni mucho menos!... Ya
s que, por regla general, lo que yo como  gusto le hace dao  mi
amigo... Yo, no; yo quiero que todo el mundo ra, que todo el mundo est
contento... Pero, si Araceli no quiere, bueno... ahogar mi dolor...

RAQUEL

Con vino lo ahogars, borrachn.

DON NICOLS

Con vino... con vino...

NGEL, LUISA

Ahoguemos nuestras penas!

CATALINA

No est usted triste, Paco.

PACO

Yo?... Ca!

CATALINA

S, lo he notado; se ha quedado usted triste.

PACO

Yo?... Triste yo?... No me conoces! Triste yo, estando t aqu? (_La
abraza._)

ARACELI

Paco, Paco!... No consideras que yo estoy aqu?

PACO

Y qu?

ARACELI

Eso es una canallada; sois unos canallas; lo eres t, porque la abrazas;
lo es ella, dejndose abrazar por ti.

PACO

Hago lo que quiero.

ARACELI

Ser fuera de aqu.

PACO

Ser en la calle... Yo necesito una mujer para esta noche; t no quieres
acompaarme y busco  sta. Ya te lo dije antes bien clarito: mujeres
que vengan al baile conmigo, no han de faltarme.

ARACELI

Canallita... T, como todos, sois unos chulos de frac! (_Llora._)

NGEL

(_Recogindose los faldones del frac_). Nos ha llamado chulos?

DON NICOLS

(_Solemne_). Respetable concurrencia! Creo llegado el momento de beber
una copa.

RAQUEL, LUISA

Otra, dirs!

DON NICOLS

Otra... y que no sea la ltima!

NGEL

Amn.

DON NICOLS

Brindemos, pero solemnemente, con verdadera uncin, por la ingratitud.

RAQUEL, LUISA, NGEL

Viva la ingratitud!

DON NICOLS

Viva la diosa santa que embellece la vida, porque la llena de
sorpresas! Viva la ingratitud, repito! Porque, gracias  ella, las
mujeres que amaron  otros pueden llegar  caer en nuestros brazos... y
las amadas que ya empezaban  aburrirnos, se van con el primer amigo
buen mozo que viene  visitarnos, y nos dejan en paz... (_Bebe._)

TODOS

Bravo!... Muy bien!

ARACELI

(_Aparte_). Miserables... (_Va  sentarse cerca de Daniel._)

NGEL

Bravsimo!

LUISA

Brindemos por todos los hombres que hemos olvidado!

CATALINA

Brindemos.

RAQUEL

No!... Porque ibais  estar bebiendo toda la noche y se os iban 
quedar para otro da ms de la mitad...

NGEL

Divina! (_Todas ren._)

DON NICOLS

Conque, nos vamos?

PACO

Vmonos, s!

NGEL

A Fornos?

RAQUEL

A Fornos y desde all al baile.

PACO

(_A Catalina_). Yo, contigo.

CATALINA

Pero... y Araceli?

PACO

Qu te importa? Esa concluy, y empiezas t.

NGEL

(_A Luisa_). Mi brazo.

DON NICOLS

Qu decs? Vamos  ir  pie?... Ca, hombre!... En coche es mejor.

RAQUEL, LUISA, CATALINA

S, s, en coche!...

DON NICOLS

No hay quien avise un coche?

PACO

S, hombre, al momento! (_Asomndose  la puerta del foro._) Teresa!
Teresa!...

DON NICOLS

No te oye... Ja, ja, ja!... Es intil!...

PACO

Teresa!...

DON NICOLS

Estar borracha tambin.




ESCENA VII

DICHOS y TERESA


TERESA

Qu mandan ustedes?

DON NICOLS

(_Asombrado_). No est borracha, no! La templanza refugindose en las
cocinas!... Increble!

TERESA

Ustedes dirn.

PACO

Avisa un coche.

RAQUEL

Un coche es poco; avise usted dos.

NGEL

Avise usted tres; somos seis!...

TERESA

En qu quedamos?

DON NICOLS

En eso: avise usted tres coches... puesto que somos tres parejas.

TERESA

En seguida. (_Vase. En este momento suena dentro un alegre paso doble,
que se acerca y luego se aleja rpidamente. Todos corren hacia la
ventana, dando muestras de gran alegra._)

RAQUEL, LUISA, CATALINA

Una estudiantina! Una estudiantina!

NGEL

Seores!... Qu hermoso! Est nevando!

PACO

Qu importa la nieve?

NGEL

Viva la alegra!

DON NICOLS

Viva el _champagne_! (_Pausa. Todos escuchan._)

RAQUEL

(_A don Nicols_). Vamos  bailar.

DON NICOLS

No puedo.

RAQUEL

No s entonces para qu vas al baile.

DON NICOLS

Pero es que  los bailes se va  bailar? Inocente! Se va  beber!...

NGEL

Y no vamos  beber desde aqu hasta que lleguemos  Fornos?...

LUISA

Dejaros ya de vino!

NGEL

Tengo una idea!... Ah!!

DON NICOLS

Cul?

NGEL

Una admirable idea!

TERESA

Seores... ah estn los coches.

PAGO

Los tres?.

TERESA

S, seor, los tres.

NGEL

Esperad, esperad!... (_Sale precipitadamente por la derecha. Todos le
siguen y se detienen junto  la puerta._)

DON NICOLS

Pero  dnde va ese?

RAQUEL

Alguna diablura se le ha ocurrido.

LUISA

Indudablemente. Le conozco.

DON NICOLS

Admirable, admirable!

RAQUEL

La gran idea.

NGEL

La barrica del Jerez! (_Aparece empujando un barril y todos le
ayudan._) Teresa, Teresa!...

TERESA

Mndeme usted.

NGEL

Avise usted otro coche.

RAQUEL, LUISA, CATALINA

Otro coche! Hacen falta cuatro coches.

PACO

Cuatro... s... cuatro!

DON NICOLS

Uno para cada pareja y otro para el vino.

PACO

T, Nicols, sbete encima del barril; oficia de dios Baco...

DON NICOLS

No... no puedo... dejadme! Que me vais  romper algo! (_Estdiese bien
toda esta escena, cuyo inters depende en absoluto del conjunto._)

RAQUEL, LUISA, CATALINA

Adis, Araceli... Daniel!...

NGEL

Hasta maana, si podemos volver!... (_Salen en tropel por el foro,
gritando y riendo, y se oye un gran estrpito, como si el barril hubiese
cado por la escalera._)




ESCENA VIII

ARACELI y DANIEL


DANIEL

Debiste marcharte con ellos.

ARACELI

Bah!... Por qu?... Mejor estoy aqu.

DANIEL

Mi pobre Araceli!... T quieres  Paco... t, en estos momentos, sufres
mucho.

ARACELI

S, le quiero... (_Con indiferencia fingida._)

DANIEL

No disimules! Le quieres tranquilamente, pero tambin intensamente,
como yo te quise. Ves?... En la vida todo se repite: un Carnaval me
dej sin ti, y otro Carnaval te deja sin l... (_Pausa._) Lloras!...
No, no...

ARACELI

No puedo contenerme... Perdona... djame llorar: lloro de rabia... no
lloro por l, por l no... no... no!...

DANIEL

Y aunque llorases por l!... Acaso hace veinte aos, en una noche como
sta, no llor yo por ti?

TELON

[imagen no disponible]




INDICE

                           Pginas

Sinfona.--Mi primer estreno     5

Nochebuena                      13

El pasado vuelve                81

Fro (dos actos)               147


                     *       *       *       *       *

                       OBRAS DE EDUARDO ZAMACOIS

La enferma.--Punto-Negro.--Incesto.--Tik-Nay ("El payaso
inimitable").--Loca de amor.--El seductor.--Duelo  muerte.--Memorias de
una cortesana.--Sobre el abismo.--El otro.

NOVELAS CORTAS.--Bodas trgicas.--La estatua.--La quimera.--El
lacayo.--Noche de bodas.--Amar  obscuras.--Semana de pasin (cuatro
volmenes).

[imagen no disponible]

Desde mi butaca ("Apuntes para una psicologa de nuestros
actores").--Impresiones de arte.--Ro abajo.--De mi vida.

[imagen no disponible]

De carne y hueso.--Horas crueles.

                        [imagen no disponible]

                               EN PRENSA

                              POR BRETAA

                                  DE

                            JOAQUN DICENTA

                        [imagen no disponible]

                          MIS CONTEMPORANEOS

                         VICENTE BLASCO IBEZ

                                  POR

                           EDUARDO ZAMACOIS

                        [imagen no disponible]






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or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
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electronic work or group of works on different terms than are set
forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark.  Contact the
Foundation as set forth in Section 3 below.

1.F.

1.F.1.  Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
collection.  Despite these efforts, Project Gutenberg-tm electronic
works, and the medium on which they may be stored, may contain
"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
corrupt data, transcription errors, a copyright or other intellectual
property infringement, a defective or damaged disk or other medium, a
computer virus, or computer codes that damage or cannot be read by
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of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
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Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
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LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3.  YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
DAMAGE.

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is also defective, you may demand a refund in writing without further
opportunities to fix the problem.

1.F.4.  Except for the limited right of replacement or refund set forth
in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.

1.F.5.  Some states do not allow disclaimers of certain implied
warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
the applicable state law.  The invalidity or unenforceability of any
provision of this agreement shall not void the remaining provisions.

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with this agreement, and any volunteers associated with the production,
promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
that arise directly or indirectly from any of the following which you do
or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.


Section  2.  Information about the Mission of Project Gutenberg-tm

Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
electronic works in formats readable by the widest variety of computers
including obsolete, old, middle-aged and new computers.  It exists
because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
people in all walks of life.

Volunteers and financial support to provide volunteers with the
assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
remain freely available for generations to come.  In 2001, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.


Section 3.  Information about the Project Gutenberg Literary Archive
Foundation

The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
Revenue Service.  The Foundation's EIN or federal tax identification
number is 64-6221541.  Its 501(c)(3) letter is posted at
http://pglaf.org/fundraising.  Contributions to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
permitted by U.S. federal laws and your state's laws.

The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
throughout numerous locations.  Its business office is located at
809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
business@pglaf.org.  Email contact links and up to date contact
information can be found at the Foundation's web site and official
page at http://pglaf.org

For additional contact information:
     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org


Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit http://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including checks, online payments and credit card donations.
To donate, please visit: http://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.


Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.


Most people start at our Web site which has the main PG search facility:

     http://www.gutenberg.org

This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
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